Ciudad ocupada de El Aaiún, 1 de octubre de 2026 (SPS) –Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes (LPPS), publicó un informe detallado que documenta las graves y sistemáticas violaciones sufridas por los presos políticos saharauis del Grupo Gdeim Izik, tras la huelga de hambre indefinida que nueve de ellos han iniciado desde el pasado 23 de septiembre de 2026.
El informe subraya que, «en lugar de responder a las legítimas demandas de los presos políticos saharauis de ser recluidos en una sola prisión dentro de los territorios ocupados del Sáhara Occidental y de gozar de sus derechos garantizados internacionalmente, las autoridades de ocupación marroquíes, a través de su administración penitenciaria, respondieron con una serie de medidas punitivas y de represalia, así como con acoso sistemático, incluyendo una campaña de traslados arbitrarios y desapariciones forzadas».
Los presos políticos que sufrieron el traslado forzoso son:
- Naâma Asfari, quien fue trasladado arbitrariamente el primer día de la huelga (23 de septiembre) a la prisión de Al-Wadaya, en Marrakech, sin notificar a su familia, y su paradero permaneció desconocido hasta el día 28 del mismo mes.
- Bachir Khadda, quien fue trasladado, también de forma arbitraria, el pasado día 24 de septiembre desde la prisión de Tiflet 2, sin el conocimiento de su familia, antes de que se confirmara posteriormente su traslado a una prisión en la ciudad ocupada de El Aaiún.
- Hassan Dah, quien fue trasladado repentinamente a la prisión de Ben Guerir, y su destino permaneció desconocido hasta el 30 de septiembre, en medio de informes de que fue esposado y maltratado durante el traslado y perdió más de 7 kilogramos en los días que pasó en huelga de hambre.
El informe asimismo aborda los casos de presos cuyo destino se desconoce y que continúan su huelga de hambre completamente aislados del mundo exterior y sin conocer su lugar de detención. Estos presos son: Ahmed Sbaai, Hussein Zawi, Mohamed Bachir Butenguiza, Mohamed Lamin Haddi y Abdellah Abhah.
El informe indica, en este sentido, que siete presos políticos continúan su huelga de hambre: Ahmed Sbaai, Hussein Zawi, Mohamed Bachir Butenguiza, Mohamed Lamin Haddi, Abdellah Abhah, Hassan Dah y Naama Asfari. Mientras tanto, el preso político Mohamed Bani se vio obligado a suspender su huelga de hambre, el pasado 26 de septiembre, tras un grave deterioro de su salud y su traslado a la enfermería de la prisión de Ait Melloul 2.
El informe también reveló que «las autoridades de ocupación marroquíes han cortado toda comunicación telefónica con los presos en huelga de hambre, impidiéndoles comunicarse con sus familias, en particular Ahmed Sbaai, Hassan Dah y Hussein Zawi, a quienes se les negaron arbitrariamente las visitas entre el 27 y el 30 de septiembre, a pesar de haber recorrido distancias extenuantes de más de 1200 kilómetros para llegar a la prisión de Kenitra».
En este contexto, la Asociación de Familias de Presos y Desaparecidos Saharauis (AFAPREDESA) afirmó que estas prácticas «constituyen una flagrante violación del derecho internacional humanitario, en particular del Cuarto Convenio de Ginebra y las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos (Reglas Nelson Mandela), y contravienen las recomendaciones emitidas por los mecanismos de la ONU encargados de combatir la tortura y la detención arbitraria».
AFAPREDESA reiteró su exigencia a la comunidad internacional y a las organizaciones internacionales de derechos humanos de que «intervengan con urgencia para esclarecer el paradero desconocido de los presos en huelga de hambre, garantizar la prestación de la atención médica necesaria a los activistas presos en huelga de hambre e iniciar investigaciones exhaustivas sobre las pruebas de tortura y malos tratos a los que están sometidos los presos del Grupo Gdeim Izik en las prisiones de la ocupación marroquí». (SPS)