AREN: Los recursos del Sáhara Occidental no son un botín abierto a la explotación extranjera
CHAHID EL-HAFED-. La Asociación para la Vigilancia de los Recursos y la Protección del Medio Ambiente en el Sáhara Occidental (AREN) ha condenado enérgicamente la reanudación y expansión de las actividades pesqueras en las aguas y costas del Sáhara Occidental.
En un comunicado hecho público este lunes, AREN denunció que dicha explotación se realiza sin el consentimiento del pueblo saharaui y sin respetar su derecho a la autodeterminación y a la soberanía permanente sobre sus recursos naturales.

Según la información documentada por la Asociación a través de sus fuentes y del seguimiento del movimiento de buques en el puerto de Dajla ocupado, el buque frigorífico ruso Saronic Breeze ha atracado en el puerto de Dajla, junto al buque pesquero ruso Vasiliy Lozovskiy. Este hecho se produce en un contexto marcado por el regreso, durante las últimas semanas, de varios buques pesqueros rusos a las aguas territoriales saharauis.
AREN considera que el regreso y la presencia continuada de estos buques constituye un hecho preocupante, habida cuenta del estatuto jurídico internacional no resuelto del Sáhara Occidental como territorio no autónomo pendiente de descolonización, y de la ausencia total de consentimiento del pueblo saharaui.
La Asociación subrayó que los recursos pesqueros saharauis no pueden ser considerados como un recurso abierto a la explotación comercial extranjera, y que su explotación debe respetar el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente sobre el uso de sus riquezas.
La continuidad de estas actividades, añade el comunicado, contribuye a consolidar un sistema económico en el que las riquezas naturales del territorio generan beneficios para actores externos, mientras el pueblo saharaui permanece excluido de las decisiones relativas a sus propios recursos.
Ante esta situación, AREN exige:
1. El cese inmediato de toda explotación de los recursos pesqueros del Sáhara Occidental realizada sin el consentimiento del pueblo saharaui.
2. Una investigación independiente y transparente sobre las actividades de los buques rusos que operan en el Sáhara Occidental, incluidas sus actividades pesqueras, escalas portuarias, desembarques y destino de las capturas.
3. Plena transparencia sobre las empresas propietarias y operadoras de estos buques, sus acuerdos contractuales, los beneficiarios de las capturas y las entidades comerciales implicadas.
4. El pleno respeto del derecho internacional y de los principios que protegen el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y a sus recursos naturales, así como de las decisiones judiciales internacionales pertinentes relativas al Sáhara Occidental.
5. La exigencia de responsabilidades a las empresas, buques y demás actores que se beneficien de dicha explotación o la faciliten.
6. El fin de todos los acuerdos y mecanismos comerciales y logísticos que faciliten la explotación de los recursos naturales saharauis sin el consentimiento de su pueblo legítimo.
AREN reafirmó que continuará documentando y denunciando todos los mecanismos mediante los cuales se explotan los recursos naturales del Sáhara Occidental, subrayando que “los recursos del Sáhara Occidental no son un botín, sus aguas no están abiertas a la explotación extranjera y los recursos del pueblo saharaui no son una mercancía destinada a la negociación”.
La Asociación concluyó que cualquier utilización legítima y sostenible de los recursos naturales del territorio debe respetar el consentimiento libre y genuino del pueblo saharaui y responder a sus intereses, y no a los intereses de potencias y empresas extranjeras.