GUELMIM (Marruecos)-. Un tribunal de la fuerza de ocupación marroquí en la ciudad de Guelmim dictó, el pasado 8 de junio de 2026, una sentencia condenatoria de seis meses de prisión firme contra tres estudiantes saharauis, imponiendo además una multa de 5.000 dírhams marroquíes a cada uno de ellos.
El fallo arbitrario afecta al ex preso político, activista y estudiante saharaui Salek Baber, así como a los jóvenes El Kentaoui El Barr y Abdel Samad Tida.
En una entrevista concedida al medio de comunicación Equipe Media, Salek Baber detalló los pormenores de su detención y las circunstancias de su procesamiento judicial por motivaciones políticas. Explicó que fue arrestado el 22 de abril de 2026 en Guelmim, junto al estudiante Abdel Samad Tida, a raíz de su participación legítima en un acto de homenaje a un ex preso político saharaui celebrado en la localidad de Asa.
Baber añadió que, durante la comparecencia ante la Fiscalía de la ocupación celebrada el 28 de abril de 2026, fueron sometidos a interrogatorios centrados exclusivamente en sus actividades políticas y de derechos humanos, sus vínculos con organizaciones y compañeros del movimiento estudiantil, así como en su participación en las recepciones de ex detenidos políticos.
El estudiante saharaui señaló que el veredicto del 8 de junio de 2026 se dictó sin que se les notificara siquiera la fecha de la audiencia, lo que evidencia que el procesamiento judicial responde únicamente a una campaña de represalia por sus posiciones políticas y de defensa de los derechos humanos. Asimismo, subrayó que estas condenas dictadas por el aparato de ocupación "no les disuadirán de continuar su lucha pacífica por el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y a la independencia".
Por su parte, El Kentaoui El Barr había revelado en una llamada previa las circunstancias de su arbitraria detención, ocurrida a finales del pasado mes de abril en la zona de Amskroud, al norte de Agadir, afirmando que fue procesado bajo cargos falsos y fabricados por la policía de ocupación marroquí que "no tienen relación alguna con la realidad".