Ivry-sur-Seine (Francia), 12 de junio de 2026 (SPS) – El alcalde de Ivry-sur-Seine, Philippe Bouyssou, pidió este jueves a las autoridades francesas que intervengan para garantizar los derechos de Naama Asfari, preso político saharaui y ciudadano honorífico de la ciudad, en huelga de hambre indefinida desde el 8 de junio bajo el lema "batalla de la dignidad".
El comunicado municipal vincula la protesta de Asfari con la falta de aplicación de las recomendaciones de Naciones Unidas en el caso del grupo de Gdeim Izik, del que forma parte.
Gdeim Izik, el Campamento de la Resistencia
El 8 de noviembre de 2010, fuerzas de seguridad marroquíes desmantelaron el campamento de Gdeim Izik, levantado un mes antes cerca de El Aaiún para protestar por condiciones sociales y económicas.
Tras la operación, 25 activistas saharauis fueron acusados por un tribunal militar.
En el 2013, un tribunal militar condenó a los 25 activistas a penas de 20 años a cadena perpetua.
Human Rights Watch y Amnistía Internacional sostienen que 19 activistas "languidecen en prisión años después de que los tribunales marroquíes los condenaran en procesos injustos", con condenas basadas "en gran medida en confesiones contaminadas" obtenidas presuntamente bajo tortura.
En el caso de Naama Asfari que fue condenado a 30 años y está recluido en Kenitra. el Comité de la ONU contra la Tortura condenó a Marruecos por la tortura ejercida sobre Asfari.
Tras el juicio de 2017, las autoridades dispersaron a los 19 presos en seis cárceles dentro de Marruecos, la mayoría a más de 1.000 kilómetros de El Aaiún. Desde entonces han realizado huelgas de hambre para denunciar la denegación de atención médica, visitas familiares y el aislamiento, y para pedir el traslado cerca de sus familias.
El vínculo con Ivry-sur-Seine
Asfari fue nombrado ciudadano honorífico por Ivry-sur-Seine durante tres años consecutivos, ciudad donde reside su esposa, la francesa Claude Mangin. Mangin lleva desde octubre de 2016 sin autorización para entrar en Marruecos a visitarlo, lo que la llevó a varias huelgas de hambre en 2018.
Por eso, en su comunicado de hoy, Bouyssou no solo pide a Rabat la liberación de Asfari y el respeto de sus obligaciones internacionales, sino que insta a París a "actuar para garantizar los derechos de Naama Asfari y del pueblo saharaui", recordando que la defensa del derecho a la autodeterminación está, según el texto, "en el corazón de los valores de Ivry-sur-Seine".
El comunicado recuerda que el territorio es considerado por la ONU como no autónomo desde la resolución 1514 de 1960, y que el Consejo de Seguridad creó la MINURSO en 1991 (resolución 690) para organizar un referéndum de autodeterminación, aún pendiente.