La desvergonzada complicidad

La desvergonzada complicidad

Brahim S. Buseif (5/12/2020) Fuente: Espacios Europeos

Frente a la reanudación de la guerra liberadora por el Frente POLISARIO a raíz de la violación del alto el fuego cometida por el régimen invasor marroquí, sorprende la osada hipocresía de algunos exigiendo que “se permita el tráfico del comercio y los civiles” a través de la brecha ilegalmente abierta por las autoridades de ocupación en Guergarat. Esa brecha, utilizada para el saqueo de nuestros recursos y el comercio ilícito de las drogas, constituye, en sí misma, una clara violación del estatus quo establecido en 1991, ya que infringe las normas de los acuerdos firmados por el Frente POLISARIO y el Reino de Marruecos bajo los auspicios de las NNUU.

Que la brecha en Guerguerat sea una transgresión y un quebrantamiento del acuerdo del alto el fuego lo saben la Minurso, el Secretario general de las NNUU y el propio Consejo de Seguridad, que, sin embargo, optaron, durante mucho tiempo, por hacer la vista gorda ante los flagrantes desacatos cometidos por Marruecos y oídos sordos a nuestras quejas y protestas. Por ello, aun siendo Marruecos el culpable de romper la tregua, ellos son los responsables de la reanudación de la guerra. La falta de rigor, seriedad, la parcialidad e, incluso, la descarada complicidad en la aplicación del Derecho Internacional, conllevan la pérdida de credibilidad de un Organismo cuya tarea es velar por la paz e impedir que prevalezca la ley de la jungla.

Aquellas voces, inducidas al error o cómplices sobornados, que califican la brecha ilegal de “paso” deberían saber que la circulación de personas y el tráfico del comercio normal y legal, entre el Sáhara Occidental y sus vecinos, está y sigue obstruido e interrumpido desde 1975, fecha de la invasión marroquí. Dicha obstrucción la simboliza un muro agresivo de 2.700 km vigilado por miles de soldados, adornado con millones de minas explosivas y alambradas que no sólo corta el paso a las personas y al ganado si no que, también, les corta la vida.

Por otra parte, la política de los simulacros de consulados, emprendida últimamente por Marruecos en los territorios ocupados de la República Saharaui es, además de ilegal, inútil. Es ilegal al infringir el Derecho Internacional relativo a los territorios bajo ocupación y es inútil porque tener cómplices no absolverá al transgresor ni modificará la jurisprudencia respecto a la ocupación. Simplificado, el asunto es análogo al ladrón que, saqueando un hogar, llama a sus secuaces para participar en el robo. El hecho de que sean varios los ladrones no legaliza la mala acción del ladrón ni modificará las leyes respecto al delito.

 

De todos modos, y por encima de todas las voces, desde el pasado 13 de noviembre nuestra política hacia el reino alauí continúa “por otros medios”, como dijo Clausewitz. Hemos constatado que la monarquía no respeta y reniega de sus compromisos solemnemente contraídos. Incha Alah (Dios mediante), firmaremos la paz con la República de Marruecos.

 

N. de la R: Brahim S. Buseif es Embajador de la República Saharaui en Nigeria.