CONASADH pide a la ACHPR intervenir “de forma urgente” para acabar con el sufrimiento de los presos políticos en huelga de hambre

Bir Lehlu (Zonas Liberadas), 03/04/16 (SPS)-La Comisión Nacional Saharaui de Derechos Humanos (CONASADH) pidió hoy a la Presidenta de la Comisión Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos (ACHPR, por sus siglas en inglés), Sra. Faith Pansy Tlakula, “intervenir de forma urgente para poner fin al sufrimiento de los trece presos políticos saharauis en huelga de hambre desde el pasado 1 de marzo”, en una carta enviada este sábado.

“El tiempo pasa y es responsabilidad de la comunidad internacional en general y de la Unión Africana en particular, intervenir urgentemente para salvar las vidas de los inocentes que sufre la tiranía y la opresión a través de la creación de un mecanismo internacional independiente para el control y la supervisión de los derechos humanos en el Sahara Occidental”, destaca la carta.

La misiva “responsabiliza totalmente al Estado marroquí de todo lo que pasó y lo que pasaría a los presos políticos saharauis y sus familias en cuanto a daños físicos, psicológicos y materiales, insistiendo a los miembros de la ACHPR a intervenir de forma urgente para poner fin a estas prácticas inhumanas, así como ayudar en salvar las inocentes almas humanas de los presos políticos civiles y pacifistas que el régimen marroquí ignora premeditadamente llevándoles a una muerte lenta”.

Por otra parte, la carta “recordó la precaria situación de salud de los presos políticos que se encuentran en peligro y que su estado prevé consecuencias nefastas, particularmente teniendo en cuenta que algunos han estado padeciendo enfermedades a causa de los periodos que han pasado en las prisiones, centros de detención y torturas en las cárceles marroquíes”.

Por último, CONASADH consideró que “las prácticas llevadas a cabo por las autoridades de ocupación marroquíes, así como su desprecio y desatención al grave estado de los presos políticos saharauis, en huelga de hambre dentro de sus cárceles a pesar de la legitimidad y justeza de sus demandas, representan una actitud peligrosa que va más allá de las violaciones graves de los derechos humanos sagrados”. (SPS)