El Ministerio alerta sobre el estado crítico del activista saharaui Naama Asfari, de 56 años, quien cumple una condena de 30 años en la prisión marroquí de Kenitra tras un juicio basado en torturas.
CHAHID EL HAFED -. El Ministerio de Asuntos de las Zonas Ocupadas y la Diáspora ha lanzado una alerta internacional urgente ante el grave deterioro de la salud del defensor de los derechos humanos saharaui, Naama Asfari, de 56 años, quien se encuentra "al borde de la muerte" en la cárcel marroquí de Kenitra tras iniciar una huelga de hambre indefinida el pasado 8 de junio.
Asfari, que cumple una condena de 30 años de prisión tras un juicio calificado de "farsea" basado en confesiones obtenidas bajo tortura, lleva más de 15 años encarcelado por su activismo pacífico en favor de la autodeterminación del pueblo saharaui. Su situación médica actual es crítica, agravada por el aislamiento impuesto por las autoridades penitenciarias marroquíes y la denegación de asistencia médica urgente. Asimismo, su esposa, la activista francesa Claude Mangin, tiene prohibida la entrada a Marruecos y no ha podido visitarlo en los últimos 8 años.
Exigencia de cumplimiento del derecho internacional
A pesar de que diversos mecanismos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han exigido la liberación del activista, el Reino de Marruecos continúa desoyendo los llamamientos de la comunidad internacional. En particular, el comunicado destaca el flagrante incumplimiento de la Opinión N.º 23/2023 emitida por el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria, que declaró ilegal su encarcelamiento.
Ante el riesgo inminente para la vida de Asfari, El Ministerio han articulado una petición internacional dirigida a los principales líderes globales, entre ellos el Secretario General de la ONU, António Guterres; el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk; el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; el presidente francés, Emmanuel Macron; y la Alta Representante de la Unión Europea, Kaja Kallas.
El comunicado difundido hoy exige la liberación inmediata e incondicional de Naama Asfari y de todos los presos políticos saharauis y que se apliquen las resoluciones de la ONU, específicamente el dictamen del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria.
“Atención médica urgente y acceso humanitario inmediato para Asfari, permitiendo la entrada de su familia y del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)”.
El comunicado llama asimismo a poner fin a las represalias y el cese inmediato del acoso contra las familias de los prisioneros.
Exige el Acceso irrestricto y libre a las cárceles para el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH).
Exige asimismo la intervención de la ONU y la visita de urgencia del Relator Especial sobre la Tortura a los centros de detención.
El Ministerio concluye con un mensaje contundente a la comunidad internacional, advirtiendo que no se puede permitir que un defensor de los derechos humanos muera en el silencio de una celda por defender los derechos legítimos de su pueblo.