CARICOM sienta un precedente histórico frente a la asimilación colonial: Lecciones jurídicas para el Sáhara Occidental

M. Zrug
Mar, 07/07/2026 - 21:39

Barbados, 7 de julio de 2026 (SPS) – La reciente incorporación de Martinica como Miembro Asociado de la Comunidad del Caribe (CARICOM) constituye un hito político y jurídico de envergadura global que desmonta las tesis de anexión unilateral y asimilación forzada.

Así lo analiza el jurista y diplomático saharaui Mohamed Zrug en un exhaustivo artículo publicado ayer lunes en el portal INFO SUR GLOBAL (https://infosurglobal.com/), donde desglosa cómo la decisión del bloque caribeño ofrece una lección histórica de plena vigencia para la resolución del conflicto en el Sáhara Occidental.

A continuación, sintetizamos los ejes doctrinales y políticos más relevantes del

Análisis del Embajador Mohamed Zrug bajo la óptica del Derecho Internacional:

  1. El fracaso de la asimilación frente al Derecho a la Libre Determinación

El análisis jurídico destaca que, a pesar de que la República Francesa otorgó a Martinica el estatus de "departamento de ultramar" en 1946 bajo una estrategia de asimilación, el paso del tiempo y las reformas administrativas metropolitanas no sustituyen ni extinguen un verdadero proceso de descolonización.

Jurisprudencia regional: CARICOM, fiel a su doctrina anticolonial, ya integra a territorios pendientes de descolonización según la ONU (como Bermudas o las Islas Caimán). Al acoger a Martinica, el bloque blinda su identidad caribeña y reconoce que las aspiraciones de un pueblo no pueden ser anuladas por decretos de la potencia administradora u ocupante.

  1. "Las salidas en falso no transfieren derechos"

El análisis diplomático establece un axioma jurídico cardinal para los procesos de emancipación contemporáneos: las soluciones diseñadas unilateralmente desde las metrópolis carecen de validez definitiva si no emanan de la voluntad popular.

“Las salidas en falso de los procesos de descolonización no transfieren derechos; y lo más grave aún, tampoco generan soluciones pacíficas, democráticas ni duraderas”, advierte Zrug, señalando que las fórmulas jurídicas creadas para abortar el ejercicio pleno de los derechos de los pueblos están condenadas al fracaso.

  1. Paralelismo con el Sáhara Occidental: El rechazo a la política de hechos consumados

El análisis del Embajador Zrug conecta directamente la doctrina aplicada en el Caribe con la situación de la última colonia de África. El diplomático denuncia la incoherencia de aquellos actores internacionales que pretenden validar un "órdago de anexión" o fórmulas de autonomía restrictivas impuestas por la potencia ocupante (Marruecos):

Sin concesiones: La libre determinación no es un elemento negociable ni una opción transferible; es el principio jurídico cardinal, inalienable e imprescriptible de la descolonización.

La camisa de fuerza: Pretender que la única salida política sea la propuesta de la potencia ocupante significa restringir de antemano el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro, lo que invalida el proceso legal y plantea un riesgo incalculable para la paz regional.

  1. La respuesta multilateral: CARICOM y la Unión Africana

El texto ensalza el papel del multilateralismo y de las organizaciones regionales como diques de contención frente a la ley del más fuerte. Existe una línea de acción idéntica entre la acogida de Martinica en CARICOM y el reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) como miembro de pleno derecho en la Unión Africana (UA). Both bloques regionales demuestran que la integración debe ser reparativa y restitutiva, fundamentada en normas universales y nunca en criterios transaccionales o selectivos.

La lección que El Embajador Mohamed Zrug extrae de Martinica es inapelable para la causa saharaui: las ocupaciones militares, los botines de guerra y los estatus quo impuestos por la fuerza bruta pueden simular que una reivindicación ha sido sofocada, pero jamás significan su derrota. Mientras el pueblo saharaui no ejerza de manera auténtica, soberana y genuina su derecho a la libre determinación mediante un referéndum, la cuestión de fondo seguirá abierta. La paz justa solo nacerá cuando la voluntad popular ocupe el centro de la solución.

(SPS)

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