CHAHID EL-HAFED-. El Ministerio de Asuntos Exteriores y Asuntos Africanos del Gobierno de la República Saharaui ha expresado su enérgica condena y rechazo a la reciente visita del embajador de Francia en Marruecos a la ciudad ocupada de El Aaiún, considerándola una nueva provocación y la continuación de la política de agresión contra el pueblo saharaui y sus derechos legítimos, así como un intento de consolidar el hecho consumado colonial marroquí.
Texto del comunicado
República Árabe Saharaui Democrática
Ministerio de Asuntos Exteriores y Asuntos Africanos
Comunicado
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Asuntos Africanos del Gobierno de la República Saharaui expresa su enérgica condena y profundo rechazo a la visita que el embajador de Francia en Marruecos ha realizado recientemente a la ciudad ocupada de El Aaiún, en el Sáhara Occidental. Esta visita, al igual que otras anteriores de responsables franceses, constituye una nueva provocación y la continuación de la política de agresión contra el pueblo saharaui y sus derechos legítimos, así como un intento de consolidar el hecho consumado colonial marroquí.
Asimismo, esta visita representa un nuevo paso para alentar al Estado ocupante marroquí en su política expansionista y en su reivindicación de una “soberanía” que ni Francia ni ningún otro Estado puede otorgarle. Además, socava los esfuerzos en curso de las Naciones Unidas para impulsar el proceso de paz hacia una solución justa y duradera de la cuestión del Sáhara Occidental, basada en el respeto pleno del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y la independencia.
Francia ha venido apoyando política, diplomática y militarmente al Estado ocupante marroquí desde el inicio del conflicto, en total contradicción con sus responsabilidades como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y con la letra y el espíritu de la Carta de las Naciones Unidas, incluido el Capítulo XI, que enmarca la cuestión saharaui como un caso de descolonización.
La propia Francia reconoció públicamente, en palabras de su anterior embajador en Rabat en marzo de 2024, que utilizó sus aviones para bombardear a los combatientes saharauis en la década de 1970, y que durante décadas ha proporcionado al régimen marroquí la cobertura política y diplomática que lo ha protegido del aislamiento internacional.
El apoyo ilimitado de Francia al Estado ocupante marroquí la convierte en cómplice directo de los crímenes y violaciones cometidos contra el pueblo saharaui desde 1975. Por tanto, Francia asume una gran parte de la responsabilidad en la continuidad del conflicto y en la amenaza que este supone para la seguridad y la estabilidad regionales.
Francia debe ser plenamente consciente de que la paz y la estabilidad en la región del norte de África no se lograrán jamás recompensando al Estado ocupante marroquí por su tendencia expansionista y sus intentos de modificar las fronteras por la fuerza, ni respaldando su “propuesta” colonial. La única vía posible para alcanzar una paz justa y duradera en nuestra región es garantizar al pueblo saharaui el ejercicio de su derecho inalienable a la autodeterminación y a la independencia.
Bir Lehlu
03 de julio de 2026