SPS ESPAÑA/UE/RASD/RECURSOS
NATURALES
El acuerdo de pesca UE-Marruecos es "ilegal e injusto", afirma Brahim
Ghali
29.07.05
Madrid, 29/07/2005
(SPS) El representante del Frente Polisario en Madrid,
Brahim Ghali, calificó el viernes el acuerdo de pesca concluido
en Bruselas entre la Unión Europea (UE) y le Marruecos,
incluyendo las aguas territoriales del Sáhara Occidental, de
“ilegal e injusto" y en contradicción "flagrante" con el derecho
internacional.
En una declaración a la agencia de prensa argelina APS, Ghali
recordó que el dictamen jurídico emitido en 2002 por el
secretario adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos
Jurídicos, Hans Corell, estipula que toda explotación de
los recursos naturales del Sáhara Occidental constituye una
"violación de la legalidad internacional", en tanto que la
descolonización del territorio no autónomo no esté
acabada a través de la organización de un
referéndum de autodeterminación "democrático y
transparente".
Este acuerdo, subrayó el representante saharaui, "no contribuye
a la solución política (del conflicto), ni a la paz y la
seguridad en la región y obstaculiza la acción del nuevo
enviado personal del Secretario General de las Naciones Unidas para el
Sáhara Occidental, Pieter Van Walsum, en la búsqueda de
una solución justa, duradera y definitiva", ha añadido la
misma fuente.
Ghali declaró a continuación que la referencia del
negociador europeo, Cesar Deben, a los Acuerdos Tripartitos de Madrid
de 1975 confirman, justamente, el carácter ilegal del acuerdo y
no al contrario. "Conforme a la resolución 26-25 de la Asamblea
General de la ONU, España no tenía la legitimidad
requerida en 1975 para ceder un territorio no autónomo que dicho
país administraba, pero sobre el cual no ejercía
soberanía", afirmó.
Los Acuerdos de Madrid, observó además, fueron firmados
en contradicción con el artículo 53 de la
Convención de Viena sobre el derecho de los tratados de 1979.
"El artículo 53 de esta convención, en la que
España era parte, proclama la nulidad de todo tratado que en el
momento de su firma se oponga a una norma imperativa del derecho
internacional", precisó.
"El acuerdo de pesca es por así decir una forma de
participación de le UE en la empresa de saqueo de los recursos
naturales del Sáhara Occidental", se lamentó Ghali.
El delegado saharaui formuló su esperanza de que el Parlamento
Europeo "congele" la entrada en aplicación de este acuerdo
hasta que se encuentre una solución definitiva al conflicto, y
contribuya así a los esfuerzos desplegados por la comunidad
internacional en ese sentido.
Brahim Ghali lamentó igualmente que el gobierno socialista de
España haya desempeñado un "papel determinante" en la
conclusión del acuerdo. "Hacemos un llamamiento al Parlamento, a
los partidos políticos y a la opinión pública
española para que trabajen con nosotros con el fin de que la
entrada en vigor del acuerdo sea congelada", declaró. (SPS)
SPS TERRITORIOS
OCUPADOS/INTIFADA/EEUU
Aminetu Haidar pide a Condoleezza Rice que intervenga para su
liberación
El Aaiun (territorios ocupados),
29/07/2005 (SPS) Desde su celda en la Cárcel Negra de El Aaiun,
la activista saharaui de los Derechos Humanos Aminetu Haidar ha hecho
un vibrante llamamiento a la Secretaria de Estado norteamericana de
Asuntos Exteriores, Condoleezza Rice, para que intervenga ante las
autoridades coloniales marroquíes para liberarla a ella y a sus
demás compatriotas detenidos arbitrariamente y condenados a
duras penas como consecuencia de la Intifada de la Independencia
desencadenada el pasado mayo.
Militante de los Derechos Humanos desde 1987, Aminetu Haidar ha estado
en todas las luchas por el respeto de los Derechos Humanos en el
Sáhara Occidental. Desde su salida de la cárcel en 1991
habiendo sido miembro de varios comités de defensa de los
presos, por esa causa ha sufrido el hostigamiento y las constantes
intimidaciones por parte de las autoridades marroquíes y de las
distintas policías: denuncias, retirada de su coche,
interrogatorios.
Este es el texto completo de esta carta traducida del árabe por
SPS :
Honorable Sra. Condoleezza Rice, Secretaria de Estado de los Estados
Unidos de América, Washington, D. C.
Honorable Secretaria de Estado,
Cuando yo tenía ocho
años, no comprendía por qué los soldados
marroquíes tomaban por asalto mi ciudad, como tampoco
comprendía por qué se llevaban y encarcelaban a los
ciudadanos saharauis y aún menos por qué cometían
crímenes contra gente inocente enterrándolos vivos o
arrojándolos directamente desde helicópteros.
Cuando tuve mis veinte años, me
di cuenta de que el tema del Sáhara Occidental, mi patria
usurpada, era un asunto de descolonización inacabada que
había sido registrado en las Naciones Unidas desde los
años sesenta del siglo pasado, y que las Naciones Unidas han
legitimado a los saharauis en la lucha por su inalienable derecho a la
autodeterminación. Cuando en 1987 quise manifestarme
pacíficamente para defender ese proyecto, los soldados
marroquíes, exactamente como habían hecho con los
hijos de mi patria en 1975, me capturaron y me encarcelaron en un
centro monstruoso conocido bajo el nombre de PC-CMI, donde
permanecí durante más de cuatro años en un
infierno, aislada del exterior y sometida a todo tipo de torturas y de
tratamientos inhumanos y degradantes, difíciles de describir en
unas pocas líneas.
Después de treinta años
de ocupación militar marroquí ilegal y trece años
más tarde de mi salida de ese espantoso centro de
detención, durante los cuales me vi expuesta a hostigamientos y
a persecuciones, dado que el mundo entero se ha convertido en una aldea
planetaria y se pensaba que Marruecos había abierto su camino
hacia el establecimiento de un Estado de Derecho que respetaría
la ley y las libertades fundamentales, junto a unos centenares de
activistas saharauis de los Derechos Humanos salí a las calles
de El Aaiún, la capital saharaui ocupada, en una
manifestación pacífica para pedir que se permita al
pueblo saharaui ejercer, sin más tardanza, su legítimo
derecho a la autodeterminación conforme a las resoluciones de
las Naciones Unidas, a reclamar el respeto de las libertades
fundamentales y la liberación de todos los presos de conciencia
saharauis.
Cómo vivió el mundo
entero el choque de las imágenes con las brutales
prácticas represivas de las autoridades marroquíes contra
una población que se manifestaba pacíficamente para
reclamar su independencia. La gente se vio afectada por los casos de
apaleamientos, de torturas, de capturas y detenciones, que fueron
seguidas por pesadas e injustas penas contra unos ciudadanos que se
habían manifestado pacíficamente por reivindicaciones
legítimas. Me gustaría mencionar a este respecto algunos
ejemplos, como el de Hassan Heirich, condenado a 20 años de
cárcel, Daudi Omar y Buamud Mohamed Salem, condenados los dos a
15 años de cárcel. Y qué injusticia la que se
abatió sobre Abderrahman Bugarfa, un hombre de 53 años y
padre de una familia de 10 hijos con su madre, que ha recibido 5
años de prisión mayor.
En cuanto a mí,
permanecí fiel a mis principios de defensa de los derechos del
pueblo saharaui, manteniendo mi lucha en un marco legal,
pacífico y público hasta el día de mi
detención el 17 de junio de 2005.
He sido expuesta por las autoridades
de ocupación marroquíes a tratamientos degradantes y he
sido salvajemente apaleada, gravemente herida en la cabeza, sin olvidar
mi precario estado de salud, resultado de los cuatro años de mi
desaparición forzosa. Antes de que pudiera recibir la
atención médica necesaria, fui detenida en el hospital
para hacerme sufrir interrogatorios y terminar en la tristemente
célebre Cárcel Negra de El Aaiun.
A pesar de mi estado de salud que se
deteriora cada día, sigo estando privada de ver a mis dos hijos
pequeños, Hayat y Mohamed Ghasimi, mientras que continúo
en la cárcel, sin otro delito que el de haberme manifestado
pacífica y públicamente para reclamar derechos
legítimos, consagrados por el Derecho Internacional, incluida la
Constitución del Estado marroquí, que sigue ocupando
ilegalmente el Sáhara Occidental.
Parece que el Estado marroquí
no tiene intención de detener su escalada represiva.
Continúa imponiendo y reforzando el estado de sitio, negando el
acceso de los observadores internacionales a la ciudad ocupada de El
Aaiún y expulsando del aeropuerto de la ciudad a las
delegaciones que vienen a dar testimonio de su compasión y de su
solidaridad moral para con las víctimas saharauis de la
represión marroquí. Todo se desarrolla ante la presencia
masiva e irritante de militares y de fuerzas de seguridad y con ese
muro de defensa, crimen contra la Humanidad, que divide el
Sáhara Occidental en dos mitades con una barrera de más
de 2.000 kilómetros, fortificada por tropas, material militar,
fosos, alambradas y millones de minas.
Y después de los juicios
inicuos, el Estado marroquí se ha dedicado a campañas de
capturas y detenciones colectivas de saharauis, activistas de los
Derechos Humanos, que ya han experimentado las tinieblas de las
cárceles marroquíes, por ejemplo Ali Salem Tamek, Mohamed
Mutawakil, El Arbi Massud, Hussein Lidri y Numria Brahim.
Estos dos últimos, que se
pudren actualmente en la Cárcel Negra, han sido ya torturados
como consecuencia de las manifestaciones pacíficas que tuvieron
lugar el 21 de mayo 2005. Se les ha sometido de nuevo a todo tipo de
torturas en el horrible centro de detención llamado PC-CMI, que
sólo su nombre evoca para mí y para los demás
saharauis abominables recuerdos.
Honorable Secretaria de Estado,
Me dirijo a usted partiendo de mi
situación de mujer herida, profundamente afectada por el
abuso y la injusticia que no sólo han afectado a las mujeres y
el pueblo saharaui, sino también a todos los valores de la
civilización humana. Pertenezco a una sociedad sencilla,
abierta, orgullosa de sus valores, apegada a su libertad y a su
dignidad. Los saharauis son particularmente sensibles a todo lo que
pueda afectar a su dignidad y especialmente a la dignidad de la mujer,
que goza de una gran libertad y de un estatuto eminente en la cultura
de la sociedad tradicional y en el contexto del Estado moderno,
conducido por el Frente Polisario, único representante
legítimo del pueblo saharaui y defensor de sus legítimas
aspiraciones nacionales.
Puede estar segura de que los valores
de democracia, tolerancia, apertura de espíritu, coexistencia
religiosa, libertad, religión, respeto por las libertades
fundamentales como la libertad de expresión y la libertad de
movimiento, la oposición antagónica al terrorismo y a
todo tipo de violencia, de igual forma que el rechazo de la
discriminación racial o étnica, son valores enraizados
profundamente en la sociedad saharaui, que sigue estando determinada a
defenderlos, a pesar de la denegación de justicia y la
usurpación de sus derechos internacionalmente reconocidos.
En 1975, yo no comprendía
por qué los soldados marroquíes detenían y
exterminaban a mis compatriotas. Hoy en 2005, puedo comprender que las
autoridades marroquíes estén lanzadas a una
represión brutal contra los indefensos ciudadanos saharauis, que
se manifiestan pacíficamente, y en especial contra los
activistas de los Derechos Humanos, símbolos de paz y fervientes
defensores de la cultura resplandeciente de los Derechos Humanos ; pero
no puedo comprender el silencio del mundo de hoy, el mundo de la aldea
planetaria, del respeto de los Derechos del Hombre y de los pueblos,
ante estas brutalidades, estas violaciones de los derechos y estos
crímenes contra la Humanidad.
Desde mi celda aislada, me dirijo a
Vuestra Excelencia, depositando en usted y en el país que usted
representa grandes esperanzas para la defensa de la libertad, de los
Derechos del Hombre y de la legalidad internacional, con el fin de que
intervenga con urgencia para librarme de la oscuridad de esta
cárcel injusta con todos mis compatriotas, presos de conciencia
y activistas de los Derechos Humanos. Ya es hora de comprometer a la
comunidad internacional en una actuación seria para asegurar el
respeto a la legalidad internacional y la aplicación de las
resoluciones de la ONU, de la Asamblea General y del Consejo de
Seguridad para con el Sáhara Occidental dándole al pueblo
saharaui la oportunidad de acceder a la posibilidad de decidir sobre su
porvenir por medio de un referéndum libre, justo e imparcial.
Por la libertad, la justicia, el
respeto de los Derechos del Hombre y de los pueblos, por la paz, la
estabilidad, el respeto mutuo y las relaciones de buena vecindad entre
los pueblos saharaui y marroquí, le solicito que dedique un
instante de su precioso tiempo a considerar la situación de un
pueblo sin defensas, que lucha con valor y determinación por los
mismos valores y los nobles ideales que son la base misma de los
Estados Unidos de América y que usted defiende
inquebrantablemente.
Aminetu Haidar, Número de identificación
: 26232 Escrito el 26 de julio de 2005, En la “Cárcel Negra” de la
ciudad ocupada de El Aaiún, Territorios ocupados del Sáhara
Occidental". (SPS)