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Edicion en castellano, original francés

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RASD/PANAMÁ/AUTODETERMINACIÓN
Panamá "reitera su apoyo a que se mantenga un referendum de autodeterminación" para el pueblo saharaui

16.07.04



Panamá, 16/07/04, (SPS) La ministra panameña de Asuntos Exteriores, Nivia Roxana Castrellón, reiteró el martes en la capital, Panamá, el apoyo de su país al "referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui", deseando un arreglo justo y rápido de este conflicto "que dura desde hace ya 30 ans", según informa una fuente próxima a la embajada saharaui en Panamá.

Al recibir al ministro Consejero de la Presidencia y encargado de América Latina, Ahmedu Suilem, que se encuentra en visita de trabajo en Panamá, la señora Castrellón, acompañada por el director general de política exterior, Lawrence Chewning Fábrega, ha insistido en reafirmar la posición constante de su Gobierno, reiterando "su firme apoyo a la celebración de un referéndum libre y transparente que garantice la autodeterminación del pueblo saharaui", y deseando "la llegada de una paz justa y duradera en el territorio, en el marco de la legalidad internacional, y en beneficio de toda la región del Magreb", añade la misma fuente.

Por otra parte, el ministro saharaui, a quien acompañaba el embajador de la RASD en Panamá, Salama Taib, ha mantenido encuentros con personalidades del Partido Revolucionario Democrático (PRD), actualmente en el poder, especialmente el ex ministro de Asuntos Exteriores y actual responsable de Relaciones Exteriores del Partido, Leonardo Kam, el eminente Dr. Nils Castro, miembro fundador del PRD y hombre de letras, así como otras altas personalidades del PRD.

Los responsables del partido en el poder en Panamá manifestaron todos "la firma posición de apoyo de su país a los legítimos derechos del pueblo saharaui, expresaron su solidaridad y apoyo a su legítima lucha por la autodeterminación y la independencia", concluye la fuente indicada. (SPS)

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SPS
RASD/USA/MEDIOS
Apoyado por Francia y tolerado por Estados Unidos, Marruecos sigue burlándose de la legalidad internacional, critica David Keene


Washington, 16/07/04 (SPS) El presidente de la Unión de Conservadores norteamericana, la mayor organización de la derecha estadounidense, considera que la intransigencia marroquí ante la voluntad de la comunidad internacional en el conflicto del Sáhara Occidental, es consecuencia del apoyo francés a las tesis coloniales de Rabat, y de la pasividad norteamericana ante las prácticas insolentes de ese país, que quiere ganarse el título de "última potencia colonial del continente africano".

En su crónica del 13 de julio en la página web del Congreso norteamericano, "The Hill", Mr. Keene ha  expuesto su visión de la lucha y los legítimos derechos del pueblo saharaui, exponiendo la experiencia de éste ante las instancias internacionales, que han fracasado hasta ahora para hacer respetar sus decisiones relativas al proceso de descolonización del Sáhara Occidental, y considerando que el apoyo incondicional de Francia a Marruecos y la pasividad de EE UU son los principales pilares de la arrogancia y la intransigencia marroquí.

Estados Unidos, que se quiere defensor de la democracia y la libertad, no se mueve apenas ante las prácticas ilegales de Marruecos en el Sáhara occidental, mientras que Francia, eterno pretendido guardián de la legalidad internacional, no deja de pisotear las resoluciones de la comunidad internacional relativas a este territorio, indica.

Esta es la traducción al español del texto original inglés :
Fuente THE HILL

"
David Keene
Opinión de la Derecha      13.07.04
Desertar el Plan Baker

Al presidente Bush le gusta hablar de promoción de la democracia en el mundo árabe, pero hace poco a favor de los musulmanes pro-occidentales del Sáhara Occidental, pese a que el futuro de éstos está en sus manos.

En caso de que usted no tenga un conocimiento amplio de la desesperada situación de este pueblo, ¡no será el único! El pueblo saharaui ha tenido que sufrir los periplos de los campamentos de refugiados al norte argelino durante aproximadamente 30 años, y seguirá así hasta que los Estados Unidos decidan de dejar mano libre en el territorio al gobierno marroquí, que invadió y puso bajo su control el país en el momento en que España, hasta entonces potencia colonial, se preparaba a dar su libertad a los saharauis en los años 70. Por mi parte, y después de haber podido visitar los campamentos de refugiados saharauis, yo diría que este pueblo sobrevive en las condiciones más duras.

Los saharauis han intentado resistir a los marroquíes, solamente unos centenares de entre ellos han sido obligados a huir hacia Argelia ante los ataques de un ejército equipado de armas norteamericanas, resuelto a invadir su territorio. Ahora, más de 300.000 saharauis viven como pueden, imposibilitados de ver a sus familias y su patria.

Sabiendo que son incapaces de batir a Marruecos sobre el terreno, los saharauis tenían varias opciones para luchar. Hubieran podido escoger el terrorismo, rendirse o volverse hacia la comunidad internacional. Ingenuamente quizá, han escogido el último recurso y se han dirigido a Naciones Unidas y al Tribunal Internacional pidiendo justicia.

Durante este tiempo, han instaurado una democracia que garantiza la igualdad de derechos a los hombres y las mujeres, han educado a sus hijos y le han dado pruebas a todo el mundo de que quieren vivir en paz con sus vecinos. Varios congresistas de Estados Unidos son amigos de los saharauis, entre ellos los senadores Jim Inhofe (R-Oklahoma), Edward Kennedy (D-Massachussets.), los republicanos Joe Pitts (R-Pasadena), Mark Green (R-Wisconsin) y Donald Payne (D-Nueva York), sólo que son pocos entre ellos y  quizá nadie de la administración Bush ha compartido sus penas.

Todo el mundo está de acuerdo en que la causa de los saharauis es justa, el tribunal Internacional de Justicia decidió en 1975 que Marruecos no tenía ningún derecho sobre la tierra que invadió, pero el rey de Marruecos ignoró el dictamen y las Naciones Unidas preconizaron un referéndum  a través del cual el pueblo de la región pueda escoger vivir bajo la ocupación colonial o nombrar a una élite nacional a su elección.

Hasta el momento, Estados Unidos ha permanecido silencioso, mientras que nuestro aliado marroquí reforzaba su ocupación de la región para convertirse en la última potencia colonial de todo el continente africano.

Naturalmente, los marroquíes declararon públicamente que se adherían al derecho de los pueblos a la autodeterminación, y para practicarla lanzaron una marcha de miles de marroquíes para invadir la región, avanzando lo que debía de ser un voto, ya que esas gentes debían de tener derecho a participar. Los saharauis y las Naciones Unidas dudaron ante este insolente intento de manejar las urnas de voto, pero el antiguo Secretario de Estado norteamericano, James Baker, fue finalmente designado como enviado personal para buscar una solución. Así pues, Baker propuso un plan de compromiso, que concedería bastantes votos a Marruecos asegurándole la mayoría y sugiriendo un periodo de autonomía bajo la soberanía marroquí seguido de un voto para decidir la suerte de la región.

Para sorpresa de todos, los saharauis aceptaron el "Plan Baker", sabiendo que no pueden vivir definitivamente en los campamentos de refugiados y creyendo firmemente que la mayor parte de los votantes marroquíes podrían escoger vivir libremente antes de seguir bajo el poder de su rey. En cuanto a Rabat, rechazó inmediatamente el plan, anunciando que nunca aceptaría un arreglo que incluyera la posible pérdida del territorio de que se apoderó.

Resultados : que las Naciones unidas se encontraron desarmadas, y James Baker dimitió. Mientras que realmente, el único aliado verídico del rey en su intransigencia ante Naciones Unidas sigue siendo Francia, y es nuestro silencio ante estas prácticas lo que ha permitido al rey burlarse de la comunidad internacional, ya que todo el mundo sabe que mientras Mohamed VI tenga a Estados Unidos de su parte seguirá con su política intransigente.

Durante la reciente visita del rey a Washington la pasada semana, aparentemente el presidente Bush evocó el Plan Baker, pero cabe preguntarse si verdaderamente ha presionado a su invitado. En todo caso, nadie ha evocado en público el asunto de los saharauis, mientras que se ha hecho todo a favor de Marruecos, declarándolo "aliado mayor fuera de la OTAN" y defendiendo el acuerdo de libre cambio EE UU – Marruecos, pero se ha dejado ver al rey que no tenemos la intención de hacer nada respecto a su actitud hacia sus vecinos. 

Los saharauis sólo pueden seguir resistiendo aún, deseando ver el día en que el presidente norteamericano, que no deja de hablar de democracia y de justicia, decida venir en su ayuda."
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David Keene es presidente de la Unión de Conservadores Norteamericanos, la mayor organización de la derecha estadounidense, y asociado en el grupo del lobby Carmen Group, en Washington. Ha sido presidente de los Jóvenes norteamericanos por la Libertad en la Universidad de Derecho de Wisconsin, Asistente Especial del vicepresidente Spiro Agnew, Asistente Ejecutivo senador neoyorquino Jim Buckley, director de la región sur de la campaña del presidente Reagan en 1976, director nacional de la campaña presidencial de George Bush en 1980, y ex-Consejero del senador Bob Dole.

Mister Keene escribe para "Human Events", "National Review", "The Washington Times" y "The Boston Globe", y es un cronista regular en "The Hill". (SPS)

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