SPS RASD/ONU/DESCOLONIZACIÓN La "falta de firmeza" de la ONU
impide la descolonización del Sáhara Occidental, declaran
varios oradores
11.10.04
Nueva York (Naciones Unidas),
11/10/04 (SPS) La 4ª Comisión de Descolonización de
la ONU, que continúa sus debates desde el comienzo de octubre,
ha escuchado una serie de peticiones de palabra de personas que han
declarado que "la falta de firmeza" de la ONU impide la
descolonización del Sáhara Occidental, subrayando que la
comunidad internacional debe asumir su responsabilidad en este proceso
y conseguir que Marruecos respete el derecho del pueblo saharaui a la
autodeterminación y a la independencia.
Al intervenir durante la 5ª sesión de la Comisión de
Descolonización, la semana pasada, Antonio López Ortiz,
representante de la Federación de Instituciones Solidarias con
el Pueblo Saharaui, que agrupa a más de 500 asociaciones
locales, declaró estar alarmado por “la falta de firmeza del
Consejo de Seguridad” que, según él, es lo que “explica
la reciente dimisión de James Baker”.
Denunciando la intransigencia de Marruecos que “ha hecho fracasar el
Plan de Paz” y que “no tiene ningún deseo de respetar el derecho
internacional”, López Ortiz reclamó que el Consejo de
Seguridad “pase del Capítulo 6 de la Carta de Naciones Unidas,
sobre la Solución pacífica de los enfrentamientos, al
Capítulo 7, dedicado a la Acción en caso de amenaza
contra la paz, ruptura de la paz y acto de agresión”.
Opinó que ha llegado el momento de obligar a Marruecos si es
necesario para empujarle a que adopte una posición de acuerdo
con la legalidad internacional, señalando a continuación
que “está en juego la credibilidad de la Organización,
tanto como la estabilidad del Noroeste de África”, lo que debe
incitar a las Naciones Unidas a hacer uso de mayor firmeza para “hacer
que sus resoluciones sean aplicadas por Marruecos”.
Por su parte, Felipe Briones, presidente de la Asociación
Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental,
invitó al Consejo de Seguridad a calificar formalmente al
Sáhara Occidental como “territorio ocupado”, en “los mismos
términos que califican a Gaza y Cisjordania desde 1980, y a
Timor Oriental desde 1975”.
Según Briones, “la falta de firmeza del Consejo de Seguridad en
el asunto del Sáhara Occidental” mina la credibilidad del
Consejo, y anima a Marruecos a persistir en su actitud de rechazar
todas las resoluciones de la ONU y todos los planes de paz que han
estado sobre la mesa hasta el presente.
El jurista subrayó la necesidad de “ofrecer a los civiles
[saharauis] la protección a la que tienen derecho en tiempos de
guerra, prohibir formalmente los atentados a los Derechos Humanos y la
explotación de los recursos naturales del territorio ocupado”,
calificando “el muro de 2.500 kms. Erigido por Marruecos” de “muro de
apartheid que humilla al pueblo del Sáhara Occidental desde hace
dos decenios”.
En cuanto al parlamentario vasco Txomin Aurrekoetxea, presidente del
Intergrupo “Paz y libertad para el Sáhara” en el Parlamento
Europeo, estimó que “el ejemplo de Timor Oriental debe ser
seguido en el Sáhara Occidental”.
En su opinión, sin “los esfuerzos del Frente Polisario, de
Argelia y de las organizaciones humanitarias, el pueblo saharaui
hubiera sido ya víctima de un genocidio”. Tras lo cual,
Aurrekoetxea reclamó que las Naciones Unidas den muestras de
responsabilidad e impongan a Marruecos el respeto a sus compromisos en
la descolonización del Sáhara Occidental, en cuanto
potencia ocupante del territorio.
“Pido que el Consejo de Seguridad pase del Capítulo VI de la
Carta de las Naciones Unidas sobre la Solución pacífica
de los enfrentamientos, al Capítulo VII, dedicado a la
Acción en caso de amenaza contra la paz, ruptura de la paz y
acto de agresión”, insistió con energía.
Francisco José Alonso Rodríguez, presidente de la Liga
Española de Derechos Humanos, estimó que el asunto del
Sáhara Occidental es “uno de los conflictos más
escandalosamente silenciados en nuestra época”.
Denunció “la pasividad de la comunidad internacional”,
calificando de “escándalo” las violaciones de los Derechos
Humanos en los territorios ocupados del Sáhara Occidental,
estimando que Marruecos no respetará jamás la legalidad
internacional mientras el pueblo saharaui “no haya ejercido su derecho
a la autodeterminación, por medio de un referéndum de
autodeterminación libre y justo”.
Vanessa Ramos, presidenta de la Asociación Americana de
Juristas, afirmó “la necesidad de un referéndum libre y
transparente” bajo la égida de las Naciones Unidas en el
Sáhara Occidental.
Mantuvo además el parecer de que “España tiene el deber
de tratar este asunto como un caso de descolonización y las
Naciones Unidas están obligadas a defender a los pueblos”
así como el derecho a la autodeterminación y a la
independencia de éstos, manteniendo que “Los Acuerdos de Madrid
instauraron una administración provisional, pero no concedieron
el estatuto de potencia administradora a ninguno de los firmantes”.
Tras lamentar “la obstrucción marroquí” de los esfuerzos
de la comunidad internacional para solucionar el conflicto, la
señora Ramos pidió a las Naciones Unidas “que protejan la
integridad territorial y los recursos naturales del Sáhara
Occidental”, considerando que “son recursos, sobre todo el
petróleo, que hacen de este territorio un objeto de codicia”.
La oradora concluyó su intervención invitando a “los
Estados miembros a reconocer a la República Árabe
Saharaui Democrática, de la misma forma que lo ha hecho
Sudáfrica”.
Fernando Íñiguez, presidente de la Asociación de
Periodistas Especializados en Música y Cultura, declaró
que “más de 250 asociaciones españolas trabajan a favor
de la causa saharaui, con el fin de reparar” la traición
histórica de “los Gobiernos españoles sucesivos que
guardan silencio sobre el problema saharaui”.
Íñiguez recordó que “el Sáhara Occidental
sigue estando ocupado por el ejército marroquí y sus
recursos son saqueados diariamente”, lamentando “que nadie obligue a
las Naciones Unidas a respetar sus compromisos, ni a Marruecos a
aplicar el plan de Paz que firmó”, estimando que “el tiempo de
la solidaridad debe dejar sitio a la acción política”,
para que se ponga término a la tragedia del pueblo saharaui de
una vez por todas.
La Comisión ha escuchado las intervenciones de otras varias
personas que hicieron uso de la palabra para expresar todas ellas su
firme apoyo al derecho a la autodeterminación del pueblo del
Sáhara Occidental, evocando las difíciles condiciones de
vida en los campamentos de refugiados y saludando las realizaciones del
pueblo saharaui en materia de infraestructuras sociales,
políticas y el respeto a los Derechos Humanos.
Por otra parte, denunciaron la “explotación ilegal” de los
recursos naturales del Sáhara Occidental por Marruecos,
exigiendo que “la comunidad internacional ejerza sus responsabilidades
para que sea puesto en práctica por fin un referéndum de
autodeterminación libre y transparente, única vía
para una solución justa y duradera del conflicto del
Sáhara Occidental y para estabilizar la región”. (SPS)
SPS ARGELIA/MARRUECOS
"Una verdadera histeria sacude
al Majzen", titula un comentario la agencia de prensa argelina
Argel, 10/10/2004 (SPS) La
agencia de prensa argelina publicó el domingo un detallado
comentario en el que se critica la "verdadera histeria" en los medios
de comunicación y política que parece sacudir a Marruecos
últimamente, a causa de los sucesivos fallos que ha sufrido su
diplomacia en lo que concierne al asunto del Sáhara Occidental,
señalando que Argelia no sabría "aceptar en silencio el
papel de acompañante de un Majzen que delira".
Este es el
texto completo del comentario de la agencia de prensa argelina APS
:
“Argelia no ha
sido, no es y no será un valedor al servicio del hecho consumado
de la ocupación marroquí del Sáhara Occidental. Ni
sabría tampoco verse transformada, ante los ojos del pueblo
marroquí, en coartada de las deudas causadas por los errores de
los mismos dirigentes marroquíes en el conflicto del
Sáhara Occidental. Por último, tampoco sabría
aceptar en silencio el papel de acompañante de un Majzen que
delira.
En efecto, que la
prensa marroquí se lance contra Argelia no tiene nada de nuevo.
Que los cortesanos o los dirigentes de partido lancen sus fantasmas
reivindicativos contra el mismo territorio de Argelia, a pesar del
tratado de fronteras entre los dos países, ya es un
cliché viejo. Pero que un responsable oficial marroquí se
añada a esas divagaciones agresivas y llenas de odio es un ya
poco demasiado, hay que decirlo.
Es el caso de
Ahmed Lahlimi Alimi, Alto Comisario en funciones de su cargo,
respaldado por la no menos oficial agencia MAP, por ser concretos.
Este cualquiera
pretende ahora que Argelia desempeñó el papel de
cómplice en los dos intentos de golpe de Estado vividos por
Marruecos en los años setenta. Esa alegación añade
el odio, la falsedad e incluso insulta la memoria de Hasán II,
que en todas sus divergencias con Argelia jamás utilizó
un argumento parecido.
Por lo visto,
Hasán II habría olvidado en su momento que el primer
dirigente extranjero que tomó contacto con él en cada una
de las dos situaciones internas que afrontó en los años
setenta, fue en efecto el Presidente Huari Bumedian, que le
aseguró el apoyo de la vecina Argelia y su respaldo a la
estabilidad del trono. Pero en el Marruecos de hoy, parece que no hay
un solo testigo capaz de recordar esas verdades.
El mencionado
individuo se refiere también al “memorándum” dirigido a
la ONU por su país para soñar con la premeditada tesis de
que “es Argelia la que apoya a los grupos de la oposición
marroquí”. La referencia al Frente Polisario está ya bien
clara. Pero esas mentiras oficiales no sirven para hacer tragar algunas
verdades demasiado gruesas.
De hecho, uno se
pregunta si se pretende olvidar que ese mismo Frente Polisario,
reconocido por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas como
representante del pueblo saharaui, ha sido protagonista de una serie de
encuentros, muy prometedores, mantenidos a lo largo de tres decenios
con los más altos dirigentes marroquíes.
Varias capitales
africanas y occidentales son testigos de ello. Los mismos palacios de
Marruecos conocieron las conversaciones marroquí-saharauis que
incluyeron al mismo Príncipe Heredero durante el pasado decenio,
recordémoslo antes de subrayar que en esa materia, el
último elemento histórico fue el encuentro con el Frente
Polisario, pedido y confirmado por Marruecos para el pasado 6 de
septiembre en Sudáfrica, antes de que el mismo Marruecos lo
anulara en el último minuto. Son otras tantas realidades de las
que se aleja al pueblo marroquí para mantenerlo en la
ignorancia.
Cabe preguntarse
entonces si es que se quiere con eso culpar a Argelia de las promesas
incumplidas de Marruecos en el asunto del Sáhara Occidental.
Los archivos de
las Naciones Unidas guardan toda la colección de las
resoluciones iniciadas por Marruecos y apadrinadas por Argelia a partir
de 1966 para reivindicar en la Asamblea General la
descolonización del Sáhara Occidental, recordemos. Esos
mismos archivos conservan igualmente la resolución de la ONU por
la cual Marruecos, apoyado por Argelia, pidió en 1974 el parecer
del Tribunal Internacional de Justicia sobre este asunto. En 1975 ese
mismo Tribunal dictaminó y confirmó el derecho del pueblo
saharaui a la autodeterminación. Recordemos que Marruecos
respondió a ese dictamen con una trágica invasión
del Sáhara Occidental.
Recordando los
hechos, señalemos igualmente que en 1981 Marruecos, acorralado,
acabó por dar su palabra en la Cumbre de la OUA en Nairobi, de
que se haría un referéndum antes de negarlo
después. Acorralado de nuevo, Marruecos aceptó
públicamente en 1988 el Plan del señor Pérez de
Cuéllar y más tarde se desdijo. En 1966 Marruecos
puso su firma junto a la del Frente Polisario en los Acuerdos de
Houston destinados al desarrollo del referéndum, y luego
rompió su juramento también.
En el día
de hoy, Rabat tiene que dar cuentas a la comunidad internacional y
especialmente al Consejo de Seguridad para que termine su
ocupación ilegal del Sáhara Occidental.
Por lo tanto, es a
Naciones Unidas hacia donde tiene que volverse Marruecos para salir de
la situación en la que él mismo se ha metido. Atacar a
Argelia en vez de hacer eso es una táctica cuyos límites
han quedado demostrados hace tiempo.
Volviendo sobre
las declaraciones de Lahlimi Alimi, subrayemos que este último
ha creído que debía unir su voz a todas las que claman en
Marruecos sobre el “rearme de Argelia”. Por el cargo que ocupa
debería saber, sin embargo, que Marruecos siempre ha comprado
armas sin que Argelia se mezcle en ello. Argelia tampoco necesita pedir
la opinión de Marruecos y menos aún que éste la
avale para modernizar sus ejércitos y el equipamiento de
éstos, después de muchos años de retraso causados
por sus propios planes de desarrollo militar, siempre al servicio de la
defensa de su integridad territorial y su soberanía nacional.
En este asunto,
Marruecos no puede hacer tragar al mundo las tesis que no
consiguió que éste tragara cuando la guerra fría.
Argelia se preocupa por la paz, por la construcción regional y
por el desarrollo, y trabaja en dirección de todos los que le
rodean buscando la integración y el entendimiento.
Con la fuerza de
lo transparente de su política basada en los principios y no en
el buen o mal humor, en muchas ocasiones Argelia ha proclamado por boca
del presidente de la República, Abdelaziz Buteflika, los tres
pilares de su política respecto al Sáhara Occidental, que
son : primero, que Argelia apoya y seguirá apoyando el
derecho del pueblo saharaui a autodeterminarse libremente bajo la
responsabilidad exclusiva de las Naciones Unidas, conforme al Plan de
Paz adoptado unánimemente por el Consejo de Seguridad. Segundo,
las dos partes en conflicto en el Sáhara Occidental son
únicamente el Frente Polisario y el reino de Marruecos. Tercero,
el asunto del Sáhara Occidental no es ni será nunca un
casus belli entre Argelia y Marruecos.
Insistamos en que
esa línea de conducta argelina es bien conocida por Marruecos y
por la comunidad internacional. Así pues, nuestros vecinos deben
comprender definitivamente que la posición de Argelia no se
compra ni con el precio de “un pasillo hacia el Atlántico” ni
por el chantaje en las relaciones argelino-marroquíes o en la
construcción de la Unión del Magreb Árabe.
Esperando que
prevalezca la razón en Rabat, Argelia está serena y lo
seguirá estando. Sólo lamenta que las nuevas generaciones
del pueblo marroquí, a las que el pueblo argelino profesa
fraternidad y respeto, se vean alimentadas por el odio hacia nuestro
país y nuestro pueblo. Lo lamenta porque, antes o después
en el Sáhara Occidental prevalecerá el derecho sobre los
hechos consumados, y más pronto o más tarde los pueblos
magrebíes acabarán por avanzar en la construcción
de su porvenir inevitablemente unido, digámoslo para terminar".
(SPS)