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SPS 11.08.05
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Con una edad de 45 años, casado y sin hijos, Hamad pidió en 1990 asilo político en la embajada de España en Rabat, antes de que ésta lo entregase a las autoridades marroquíes. Detenido en 1997 y sometido a todo tipo de torturas durante 12 días en los locales de la policía de El Aaiun, en 2002 fue despedido de su trabajo y confiscados sus bienes como medidas de disuasión por sus actividades como defensor de los Derechos Humanos.
Este saharaui fue salvajemente torturado por el GUS el pasado 17 de junio por haber transportado a varios heridos saharauis al hospital Ben M’Hidid de EL Aaiun. El pasado 12 de julio se atrincheró en un antiguo centro cultural español, "Casa España", para protestar contra las violaciones de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental y reclamar la liberación de los presos políticos saharauis en manos de Marruecos, antes de ser desalojado por la fuerza ese mismo día. Fue puesto en libertad dos días después, gracias a la intervención del Gobierno de España, del PP en ese momento.
Por otra parte los tres manifestantes, Mohamed Balla y Chtiui Mahjub, capturados durante una manifestación que se desarrolló el pasado 8 de agosto ante el parque provincial de automóviles de El Aaiun, han también ellos por sesiones de torturas durante tres días antes de ser trasladados este jueves a la Cárcel Negra.
Además, el activista de los Derechos Humanos Hamia Ahmed Uld Mussa, compareció el miércoles ante la justicia colonial marroquí en Dajla, después de un primer aplazamiento de su juicio el pasado 3 de agosto. La víctima ha sido condenada a dos meses de prisión mayor y a una multa de 1.000 dirhams marroquíes.
De la misma forma que los demás activistas saharauis, Hamia se ha visto hostigado desde el pasado 11 de junio. Las autoridades coloniales marroquíes le reprochan sus actividades en el Comité Contra la Tortura de Dajla, el Comité de Familias de los Desaparecidos Saharauis, del Comité de apoyo a la campaña internacional de protección de los activistas saharauis de los Derechos Humanos, y también de formar parte del grupo al que Marruecos impidió desplazarse a Ginebra en 2003 para aportar sus testimonios ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.
Por otro lado, el activista saharaui de los Derechos Humanos Ajaim Mohamed, se declaró en huelga de hambre el miércoles ante la puerta de la cárcel de Oukacha (Casablanca) por habérsele impedido visitar a los cuatro activistas saharauis, Mohamed El Mutawakil, Lidri El Hussein, Brahim Numria y Laarbi Massud, deportados el pasado 1 de agosto desde El Aaiun hacia esta cárcel separándolos de sus familias más de 1.000 kilómetros.
Por último, continúa la huelga de hambre ilimitada iniciada el martes por todos los presos políticos saharauis en la Cárcel Negra (El Aaiun), Oukacha (Casablanca) y Ait Melloul (Agadir) para reclamar el regreso de los cinco activistas saharauis de los Derechos Humanos deportados el 1 de agosto a cárceles marroquíes, y ha causado hasta el momento cuatro víctimas, de las que uno solo ha sido hospitalizado, mientras que los otros tres siguen estando en la cárcel en estado crítico.
En cuanto a Ali Salem Tamek, que está igualmente en huelga de hambre desde el pasado 4 de agosto, como se sabe pasó a una segunda fase de su huelga a partir del martes al negarse a tomar agua azucarada. Su estado de salud, ya muy precario por arrastrar varias enfermedades crónicas, empeora por momentos, indica una fuente próxima a su familia.
"Os invitamos a intervenir con toda urgencia para salvar la vida de los presos políticos saharauis en huelga de hambre, ante la indiferencia de las autoridades coloniales para con sus legítimas dolencias, ya que sin duda quieren liquidarlos físicamente", escribió el Presidente de la República Saharaui, Mohamed Abdelaziz, en una carta al Secretario General de la ONU, Kofi Annan, la quinta desde el comienzo de la Intifada de la independencia el pasado 21 de mayo. (SPS)
010/090/000/ALG/TRD 111700 Ago. 05 SPS