SPS RASD/ARGELIA/MARRUECOS/ONU
La solución definitiva del conflicto debe ser conforme a la
legalidad internacional, comente APS
08.11.04
Argel 08/11/2004, (SPS) En el
momento en que el Consejo de Seguridad ha definido claramente el camino
para una solución definitiva del conflicto del
Sáhara Occidental y ha invitado a las partes en conflicto
mostrar cooperación, Marruecos desafía abiertamente a la
legalidad internacional con las alusiones hechas en el discurso que
pronunció el rey de Marruecos con motivo del aniversario de la
invasión del Sáhara Occidental, comentaba el domingo la
agencia de prensa argelina APS.
Esta actitud sorprende tanto más cuando se inscribe a contra
corriente de la de Su Majestad el rey Hasán II – Dios lo tenga
en su gloria – cuya visión y astucia lo llevaron a reconocer el
derecho a la autodeterminación del pueblo del Sáhara
Occidental durante la Cumbre de la OUA en Nairobi en 1981.
Esta valiente posición condujo a las dos partes en conflicto
–Marruecos y el Frente Polisario- a aceptar el Plan de Arreglo de las
Naciones Unidas y posteriormente negociar y aceptar en Houston en 1997,
bajo la égida del Enviado personal del Secretario General de las
Naciones Unidas, James Baker, las modalidades de puesta en
práctica de la consulta refrendaria al pueblo del Sáhara
Occidental.
Los obstáculos alzados por Marruecos durante la fase de puesta
en práctica de esos acuerdos llevaron al Enviado personal del
Secretario General de las Naciones Unidas, James Baker, a desplegar
nuevos esfuerzos para promover una solución política
óptima en el respeto al derecho de autodeterminación. Es
así como fue adoptado por unanimidad del Consejo de Seguridad el
Plan de Paz para la Autodeterminación, a través de la
resolución 1495 de junio 2003, abriendo así una nueva
oportunidad para una solución definitiva y conforme con la
legalidad internacional.
Tras haber rechazado ese Plan, Marruecos sostiene hoy sus
anacrónicas tesis de que se trata de un conflicto artificial y
de un expediente cerrado. Esas tesis contradicen totalmente el mandato
confiado por el Consejo de Seguridad al Secretario General de las
Naciones Unidas.
¿Es necesario recordar que el asunto del Sáhara
Occidental es un problema de descolonización reconocido como tal
por las Naciones Unidas desde 1966?
Esos parámetros esenciales de la legalidad internacional acaban
de ser reafirmados una vez más por la resolución 1570 del
Consejo de Seguridad con fecha 28 de octubre de 2004, en
relación con una solución justa y duradera del conflicto
del Sáhara Occidental.
Esas posiciones constantes de la comunidad internacional son otros
tantos llamamientos a Marruecos a que se reincorpore a la legalidad
internacional. Argelia está persuadida de que el respeto a esa
legalidad permitiría a los pueblos de la región abordar
con determinación la construcción del porvenir
común al que todo los destina. (SPS)
SPS RASD/MARRUECOS/MEDIOS
Toda solución fuera del
referéndum no sería más que “una
gesticulación y un comportamiento sin futuro", confiesa Driss
Basri
París, 08/11/2004
(SPS) El que fue hombre fuerte de Marruecos, el ex ministro del
Interior de Hasán II, Driss Basri, ha reconocido que "toda
solución fuera del referéndum no sería más
que una gesticulación y un comportamiento sin futuro", estimando
"malsano e inconveniente reivindicar un territorio sin tener en cuenta
a su población" para adoptar con ello una actitud
"egoísta y mercantil que no tendrá resultado".
El primer ministro de Hasán II, separado del poder a la muerte
de éste 1999, que se expresa así en las columnas
del diario español, La Razón, ha recalcado que "la
única solución es un referéndum de
autodeterminación como está propuesto en el Plan de
Paz de la ONU, elaborado por Pérez de Cuéllar en
1991 y modificado por James Baker en 1997".
Este es el texto completo de dicha entrevista : Dris Basri: «La única
solución al conflicto del Sahara es el referéndum»
Ex ministro de Interior de Hassan II
Pedro CANALES
París- Por primera vez
en treinta años, el que fuera «gran visir» del Rey
Hassan I, ha hablado de la visión del soberano marroquí y
la suya propia sobre el conflicto el Sahara Occidental. En esta
entrevista exclusiva a LA RAZÓN, Dris Basri, que fue el
artífice de la «Marcha verde» marroquí sobre
la ex colonia española, arremete contra la política que
están imponiendo algunos de los asesores más cercanos de
Mohamed VI, y que considera «criminal y peligrosa». Basri
afirma que la única solución es un referéndum de
autodeterminación, tal como propone el Plan de Paz de la ONU,
iniciado por Javier Pérez de Cuéllar en 1991, y ampliado
por James Baker en 1997.
- ¿Apuesta por el
diálogo directo para resolver la cuestión del Sahara?
- Hassan II estimaba, y así lo dijo, que es malsano e
inconveniente reivindicar el territorio sin tener en cuenta a la
población. Es una actitud egoísta y mercantil que no
tendrá resultado. Por ello, preconizaba el contacto, el
diálogo y la negociación. Sus más estrechos
colaboradores hemos contribuido a sentarnos a la mesa de
negociación. Me entrevisté muchas veces con los
dirigentes del Polisario, en Lisboa, en Roma, en París, en
Ginebra, en Marruecos y en la ONU. Personalmente, y su Majestad lo
sabía, fui el promotor de esta política.
- ¿Participó en el
último encuentro realizado en Marruecos?
- También. Su Majestad lo dijo y no es un secreto. Este
encuentro fue debido a mis esfuerzos personales. Vinieron a Rabat para
ver al Rey en agosto de 1998, pero Hassan II estaba convaleciente. Fue
el Príncipe Heredero quien los recibió en mi presencia.
Negociamos y discutimos durante tres largas sesiones.
Distancia
de la solución
- ¿Acepta, pues, el
diálogo?
- Hassan II tenía una concepción y un plan para la
unidad. Lo preparó antes de su muerte y yo era el encargado de
ejecutarlo. No puedo revelar nada sobre esto para no traicionar su
memoria. Mi convicción personal es que nos hemos alejado mucho
de la solución. Ha habido una desviación peligrosa y
malsana llamada «tercera vía». Cuando en 2001 el Rey
Mohamed VI declaró que había arreglado definitivamente el
problema, yo denuncié públicamente esa «tercera
vía»
- ¿Por qué la cree
peligrosa?
- Porque nos aleja del plan de paz de Pérez de Cuéllar de
1991, corregido y completado por James Baker en Houston en 1997.
Según éste la única solución es el
referéndum de autodeterminación, ofreciendo a toda la
población del Sahara, y nada más que a ella, la
posibilidad de pronunciarse por la integración a Marruecos o por
la independencia.
- ¿No es posible otra
solución?
- Sólo sería una gesticulación y un comportamiento
sin futuro. El plan es claro: sí o no a la integración.
Hablar de esquemas bastardos, de tercera vía, es propio de
perezosos intelectuales que creen que es algo muy importante lo que
dicen.
- ¿Quién lo
ganaría?
- La mayoría de un voto, gana, nada más. Y Marruecos,
estoy convencido, tiene los medios de ganar.
- Eso me recuerda lo que dijo Hassan
II de que si la mayoría optaba por la independencia, él
sería el primero en establecer relaciones diplomáticas
con el nuevo país...
- Absolutamente. Hassan II era un hombre valiente, y la valentía
implica lucidez. El sabía lo que decía.
- Últimamente ha provocado un
«escándalo» en Marruecos por hablar de «Sahara
Occidental». ¿Por qué esta reacción
virulenta extraña a la deontología política?
- Soy objeto de una injusticia, de un ataque que no quiere declararse
tal, indigno de un Reino como el de Marruecos. Cada vez que abro la
boca, se desencadenan las pasiones en el campo adverso, se pierde la
razón y hasta se percibe un cierto odio. Suena una orquesta de
cacerolas agujereadas. Yo soy un hombre de Estado, de todas maneras.
Nadie puede quitarme esta calidad.
Intoxicación
deliberada
- Pero, ¿qué pasó?
- La cadena de televisión Al Yazira me preguntó sobre la
«tensión» entre Argelia y Marruecos. Respondí
que según mis informaciones no hay tal tensión, ni
preparativos de guerra. Y añadí que la Prensa, de ambos
países, calentaba la situación antes de la reunión
del Consejo de Seguridad «que debatirá del asunto del
Sahara Occidental». Tras esto, sonaron los tambores de guerra
- ¿Y qué dice el plan de
paz?
- Señala que las dos partes concernidas son Marruecos y el
Frente Polisario, y que hay que organizar un referéndum de
autodeterminación en el Sahara Occidental. Este plan está
firmado por nuestro ministro de Asuntos Exteriores, y por el
representante del Polisario, y es objeto de discusión por la
Cuarta Comisión de la ONU, la Comisión de Derechos
Humanos, la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, cuatro o cinco
veces al año.
- Además, Marruecos
acepta la Minurso, ¿no?
- Efectivamente. La Minurso es la misión de Naciones Unidas para
la organización del referéndum en el sahara
occidental», como indican sus siglas. No se le llama la Minursam,
es decir para el Sahara marroquí. Su jefe está acreditado
por el Rey de Marruecos; y el representante del secretario general de
la ONU, Álvaro de Soto, ha sido recibido por Mohamed VI. Yo
sería feliz si el Sahara es reconocido marroquí. Pero hay
otras vías y medios para llegar a eso. Si mostramos
egoísmo y estrechez de espíritu con la opinión
publica internacional, nadie nos ayudará a recuperarlo.
Además, esta terminología geográfica
clásica y conocida es la más exacta del territorio del
Sahara marroquí.
- ¿Ordenó en 1999 la
intervención de las Fuerzas Auxiliares contra los manifestantes
en El Aiyún?
- No. Esta manifestación en el Sahara fue objeto de
manipulaciones hechas por determinadas personas que gravitaban en torno
al poder.
- ¿Todavía están
ahí?
- Todavía gravitan. En particular: Fuad Ali El Himma, y algunos
saharauis pretenciosos y ambiciosos que querían acaparar la
gestión del asunto del Sahara. Al alterar el orden
público querían demostrar que el referéndum no era
viable y que había que escoger la tercera vía.
- El actual ministro de Interior,
Mustafa Sahel, ha declarado que hasta 1999 los servicios de seguridad
de Marruecos, que usted dirigía, llevaron una gestión
laxa del terrorismo. ¿Qué dice a esto?
- Sahel no tiene autoridad moral, intelectual ni profesional para
hablar de los servicios de seguridad hasta 1999. Es un funcionario que
trabajó a mis órdenes. Además no es el verdadero
ministro de Interior. El ministro delegado, Fuad Ali El Himma, es su
superior. Sahel es sólo el portavoz de una organización
paralela al Gobierno.
Política
de seguridad
- Pero ¿qué le responde
a Sahel?
- Yo dejé el Gobierno en 1999, y los atentados de Casablanca
ocurrieron en mayo de 2003. Cuatro años después, tiempo
suficiente para corregir, si fuese necesario, la política de
seguridad. Y no lo hizo.
- Al dirigente de la Unión
Socialista (USFP), Mohamed El Yazgui, le ha molestado que «Le
Monde» le haya abierto sus páginas. ¿Por qué?
- Por su mediocridad. Le voy a revelar algo. Hassan II sabía y
admitía que yo era muy cercano a la USFP. La mayoría de
mis amigos políticos se encuentran en los partidos comunista y
socialista. Además le voy a hacer la primera revelación
de mi vida que no he hecho hasta ahora. El Rey, en 1998, un año
antes de morir, me recomendó reformar a la USFP para ayudar a
este partido a modernizarse. Quería que fuera
socialdemócrata y monárquico. Sus líderes
Abderrahim Buabid y Abderramán Yussufi compartían con el
Rey esta visión. Yo, por mandato del Rey, ayudé en su
reconstrucción. El Yazgui lo destruyó cuando
asumió su dirección. Lo lamento porque era el partido de
la juventud y la esperanza, sobre el que Hassan II se apoyó para
conducir la alternancia en 1997.
Desde que Mohamed VI le apartó del Gobierno en 1999, ha sido
condenado al ostracismo. Algunos de sus antiguos colaboradores
están siendo juzgados bajo la acusación de
corrupción. Tras haber ejercido 30 años como «mano
derecha» de Hassan II, hoy se encuentra viviendo en París
sin pasaporte y con sus bienes personales confiscados en Marruecos.
La filosofía a seguir «Hassan II preconizó el
contacto, el diálogo y la negociación con el Polisario
para resolver el conflicto»
El papel de los socialistas «En 1998, un año antes de
morir, el Rey me recomendó entrar en la Unión Socialista
para modernizarla»
Los planes bastardos «Hay gente que gravita en torno al poder y
propone ideas bastardas por pereza intelectual». (SPS)