SPS RASD/MARRUECOS/ONU
El bloqueo del proceso de paz "constituye un paso hacia lo
desconocido", declara el Presidente Mohamed Abdelaziz
06.10.04
Chahid El Hafed, 06/10/04 (SPS) El
Presidente de la República Saharaui, Mohamed Abdelaziz,
considera que la obstinación del reino de Marruecos en su
política de intransigencia y "de obstrucción" del
proceso de paz de la ONU en el Sáhara Occidental "constituye un
paso hacia lo desconocido ", para toda la región.
En una carta dirigida el martes al Secretario General de la ONU, Kofi
Annan, el Jefe del Estado recuerda todo el procedimiento de la ONU para
solucionar el asunto del Sáhara Occidental, denunciando "El
vergonzoso intento marroquí de desviar la atención de la
comunidad internacional de la verdad, buscando un chivo expiatorio a su
inaceptable política de obstrucción a los esfuerzos de
las Naciones Unidas".
Por el contrario, ha reiterado que el ejercicio por el pueblo saharaui
de su derecho a la autodeterminación a través de un
referéndum libre y equitativo “era y sigue siendo” el
único camino legal para toda solución justa,
pacífica y definitiva del conflicto, recordando que "Las dos
fórmulas principales para lograr este propósito,
aprobadas ambas por el Consejo de Seguridad, son el Plan de Arreglo,
completado por los Acuerdos de Houston, el cual fue aceptado por el
Frente Polisario y por el reino de Marruecos, y el Plan de Paz actual".
Refiriéndose al memorándum que Marruecos ha hecho llegar
a las Naciones Unidas en previsión de que se examine el asunto
saharaui próximamente por el Consejo de Seguridad, el Presidente
de la República Saharaui ha estimado que Rabat intenta en vano
"culpar a uno de los observadores del proceso de paz (Argelia), en un
claro intento de falsificar los hechos y la propia naturaleza del
conflicto del Sáhara Occidental''.
Estima además que "Si Marruecos persiste en su rechazo del Plan
de Paz bajo el falacioso pretexto de que no puede aceptarlo, le
correspondería al Consejo de Seguridad disuadir a Marruecos para
que acepte la aplicación del proceso de paz, pues se trata de un
solución política mutuamente aceptada", que es
óptima y equilibrada.
Por otra parte, Mohamed Abdelaziz ha reafirmado la disposición
del Frente Polisario a cooperar plenamente con la ONU en sus esfuerzos
por resolver el asunto saharaui, recordando que desde siempre, la
organización internacional "considera que el asunto del
Sáhara Occidental constituye un problema de
descolonización que enfrenta al pueblo saharaui con el reino de
Marruecos que, conforme establecen las resoluciones de la Asamblea
General 3437(1979) y la resolución 3580 (1980), constituye la
potencia ocupante" del territorio.
" El Frente Polisario está dispuesto a continuar en su
cooperación con usted y con el Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas con el propósito de aplicar el Plan de Arreglo o
el Plan de paz ", que siguen siendo las “dos fórmulas” viables y
aprobadas por la comunidad internacional, ha insistido.
“Creemos que no ha lugar para continuar las discusiones. Ya es hora de
aplicar lo que se ha conseguido tras 18 años de ingentes
esfuerzos humanos y más de 700 millones de dólares”,
concluyó.
“Texto integro
de la Carta del Presidente Mohamed Abdelaziz al Secretario
general de la ONU, Sr. Kofi Annan
“
Tengo el honor de dirigirme a Vuestra Excelencia para llamar su
atención sobre la grave situación por la que
atraviesa el proceso de paz en el Sahara occidental a resultas de
la inaceptable actitud de Marruecos..
Como Su Excelencia sabe, desde el inicio de la implicación de
las naciones Unidas en el Sahara occidental, hemos cooperado de manera
leal con Usted y con sus predecesores en el cargo, Señores
Pérez de Cuellar y Butros Ghali, con el objetivo de lograr una
solución justa y definitiva que ponga termino a la
descolonización del territorio.
Con este objetivo las Naciones Unidas establecieron una serie de
principios legales vinculantes junto a hechos de naturaleza
incontestable.
Primero,.en tanto que cuestión de descolonización, el
conflicto del Sahara Occidental debe encontrar su solución en el
marco de la normativa establecida por la Asamblea General de las
Naciones Unidas en la materia, esto es : la resolución 1514
(XIX) sobre la Declaración de Independencia de los Pueblos y
Países coloniales. Este principio, confirmado por el dictamen
del Tribunal Internacional de Justicia , del 16 octubre de 1975, se
convirtió en el núcleo esencial de todas las resoluciones
de la Asamblea General de las Naciones Unidas referidas al problema del
Sahara Occidental.
Segundo.-Las Naciones Unidas reconocieron, en este marco, el derecho
inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación e
independencia. La invasión militar marroquí de
nuestro territorio constituye por ello una flagrante
violación de la legalidad internacional.
Tercero.-Las Naciones Unidas han definido las partes en el conflicto,
esto es: el Frente POLISARIO y el Reino de Marruecos, el cual
ocupó ilegalmente el territorio tras la firma de los llamados
Acuerdos de Madrid del 14 de noviembre de 1975.
Estos Acuerdos, como lo indica la opinión consultiva del
departamento legal de las Naciones Unidas, del 29 de enero de 2002, "
no transfirieron la soberanía sobre el territorio, ni han
conferido el status de potencia administradora a ninguno de los
países firmantes, status que España no puede
unilateralmente transferir. La transferencia de autoridad
administrativa del territorio a Marruecos y Mauritania en 1975 no
afecta la condición internacional del Sahara Occidental en tanto
que Territorio No Autónomo."
Sobre esta base, las Naciones Unidas, en cooperación con la
Organización para la Unidad Africana (OUA), y en el marco de la
resolución 4050 de la Asamblea General de la ONU, iniciaron una
Misión conjunta con el objetivo de obtener la aceptación
por las partes de una solución pacifica sobre la base de la
aplicación del principio del derecho a la
autodeterminación.
Como resultado de esta gestión, las dos partes llegaron, en
junio de 1990, a un Plan de Arreglo cuyo objetivo es " permitir al
pueblo del Sahara occidental elegir libremente, en un referéndum
de autodeterminación libre y regular, organizado y supervisado
por las Naciones Unidas en cooperación con la OUA, entre la
Independencia o la integración en Marruecos". Dicho Plan de
Arreglo fue unánimemente aprobado por el Consejo de Seguridad de
la ONU en su resolución658 (1990), y posteriormente en la
resolución 690, abril de 1991, autoriza la creación de la
Misión de las Naciones Unidas para un Referéndum en
el Sahara Occidental ( MINURSO) cuya misión seria cumplir
el mandato que le había encomendado el Consejo de Seguridad.
Por todo ello el Plan de Arreglo era, y sigue siendo, no solo una
solución política mutuamente aceptable, sino
también una solución que fue mutuamente aceptada y
aprobada por el Consejo de seguridad de la ONU. No fue, por
consiguiente, una solución impuesta a las partes.
Sin embargo, la falta de voluntad política y de buena fe de
Marruecos provocaron repetidos estancamientos y obstrucciones que
impidieron una aplicación ordenada y serena del Plan de paz.
Primero, en diciembre de 1991, el Reino de Marruecos sacó a
relucir el problema de los votantes pese al hecho de que las dos partes
habían convenido voluntariamente que el censo poblacional
efectuado por España en 1974 fuese la única base para
identificar a los futuros votantes.
Su predecesor, el Señor Pérez de Cuellar introdujo , en
diciembre 1991, una nueva serie de criterios de elegibilidad sin haber
contado con la anuencia del Frente POLISARIO a dichos
criterios. El señor Butros Ghali elaboraría mas
tarde un compromiso que convalida los cambios unilaterales
introducidos al Plan de Arreglo original.
Una vez mas, y como muestra de nuestra buena fe y de nuestro
espíritu de cooperación, aceptamos los nuevos criterios y
la interpretación de los mismos realizada por el Senor Butros
Ghali.
Este compromiso fue aceptado voluntariamente por las dos partes.
No les fue impuesto. Sin embargo, pocos meses después, el
proceso de Paz volvió a chocar con un nuevo y serio
obstáculo interpuesto por la nueva exigencia de Marruecos
de introducir modificaciones al espíritu y a la letra del
Plan de Arreglo, creando así el problema de las llamadas
"tribus contestadas”.
A principios de 1997, como consta en su informe S/2002/178, tras asumir
su cargo como Secretario general, Su Excelencia designo al Señor
James Baker III como Su Enviado Personal en marzo de 1997, y le
solicitó que hiciese una evaluación sobre la
factibilidad de la aplicación del Plan de Arreglo. Tras su
gira por la región en la que sostuvo encuentros con los
responsables de las dos partes y con los países vecinos, el
Señor Baker informo a Su Excelencia que, pese a las dificultades
y retrasos en el proceso, ninguna de las partes ha mostrado
disposición a buscar otra solución que no fuera la
aplicación del Plan de Arreglo.
Su decisión de designar al Secretario de Estado, Señor
James Baker III, como su Enviado Personal, fue acogida por las dos
partes y por la comunidad internacional como un vigoroso mensaje
a favor de la impulsión del proceso de paz..
El Señor Baker llevó a cabo su misión con
rigor y brillo. Como resultado de las cuatro rondas de
negociaciones directas entre el Frente POLISARIO y el Reino de
Marruecos, las dos partes firmaron los Acuerdos de Houston ( septiembre
de 1997). Durante todo el proceso de negociaciones, el Señor
Baker mantuvo informados a los dos países vecinos, Argelia y
Mauritania, en su calidad de observadores, de los avances logrados en
el proceso de paz.
Los Acuerdos de Houston fueron una confirmación
mutuamente aceptada de la validez del Plan de Arreglo y de las
modificaciones introducidas en el mismo por sus predecesores. No fueron
una solución impuesta.
El gran valor y las implicaciones positivas del desenlace logrado en
Houston fueron debidamente señalados por Usted en su informe al
Consejo de Seguridad. Como consta en los párrafos 26 y 27 de su
informe S/1997/742, “Con estos Acuerdos, las principales cuestiones
controvertidas que habían impedido la
aplicación del Plan de Arreglo han quedado resueltas
satisfactoriamente... Estos logros crean las condiciones para proceder
hacia la aplicación integra del Plan de Arreglo”.
En febrero de 2000, la MINURSO culminó el proceso de
identificación de los futuros votantes, lo cual hacia
posible y viable la celebración del referéndum en un
plazo de tiempo razonable.
Pese a todo ello, y contra todo pronostico, Marruecos
decidió socavar los resultados de los ingentes esfuerzos
consagrados por Su Excelencia y por su Enviado Personal en nombre de la
comunidad internacional. Usted mismo, Excelencia, no tuvo mas remedio
que reconocer, y en consecuencia, informar al Consejo de seguridad ,
como señalado en el párrafo 48 de su informe del 19
de febrero de 2002 que “Marruecos ha expresado que no estaba
dispuesto a continuar con la aplicación del plan de
arreglo"..
El giro de ciento ochenta grados operado por Marruecos
constituyó el mayor revés ocasionado al progreso
acumulado hasta la fecha por las Naciones Unidas en su empeño de
encontrar una solución al conflicto del Sahara Occidental. La
ausencia de voluntad de cooperación por parte de Marruecos
con usted y su rechazo a cumplir con las resoluciones del Consejo
de seguridad no han debilitado, sin embargo, la determinación y
las esperanzas de la comunidad internacional de ver, de una vez y por
todas, resuelto un simple problema de descolonización..
Su Excelencia y su Enviado Personal consideraron esta contrariedad como
un desafío mas, y decidieron continuar intentando superar una
situación caracterizada de nuevo por el estancamiento.
Como resultado de todo ello, una nueva formula fue puesta sobre la
mesa, esto es, el “Plan de paz para la autodeterminación
del pueblo del Sahara Occidental”.
Como es del conocimiento de Vuestra Excelencia y de los miembros del
Consejo de seguridad, el Plan de paz introdujo nuevos elementos que
constituyen un serio desvío del plan de arreglo, principalmente
los artículos del mismo referidos al cuerpo electoral llamado a
pronunciarse en el referéndum que tendría lugar al
final de un largo y peligroso – si recordamos el derramamiento de
sangre ocurrido en Timor Oriental-periodo transitorio de cuatro
años.
El desvío respecto al Plan de arreglo- se podría
decir- fue motivado por la buena fe de Baker en un intento de
convencer a Marruecos a que retorne al proceso de paz del que se
había deliberadamente apartado.
No obstante ello, el Frente POLISARIO, dio una prueba tangible de
cooperación sincera al aceptar el Plan en su
integridad que el Señor Baker presentó a las partes como
un todo no abierto a negociaciones adicionales. El Consejo de
Seguridad, en su resolución 1495 (2003) expresó su
enérgico apoyo a Usted y al Plan de Paz, al tiempo que
solicitó de las partes su aceptación y aplicación.
Una vez mas, Marruecos, la potencia que ocupa el territorio,
mostró falta de voluntad política, no solo al oponer un
rechazo del plan sino además al pretender imponer a las Naciones
unidas una solución al conflicto que excluya la opción de
independencia, opción esta que es inherente a la substancia
misma del principio de autodeterminación.
Como lo indica en los párrafos 51 y 52 de su informe de abril de
2004, " ... La principal objeción de Marruecos al Plan de Paz
parece ser el hecho de que en el referéndum para determinar el
estatus final del territorio, una de las opciones sea la independencia.
Sin embargo, la independencia es también una de las opciones
contenidas en el Plan de Arreglo que Marruecos aceptó en su
día. " ( párrafo 51).
" Resulta difícil prever una solución política
que, como solicita el Consejo de Seguridad en su resolución 1429
(2002 ) , prevea la autodeterminación pero que excluya la
posibilidad de independencia como una de las varias opciones."
(párrafo 52).
La conducta de Marruecos mas el hecho de que el Consejo de
Seguridad no mostró disposición tomar una acción
decidida en conformidad con los poderes que le otorga la Carta de
las Naciones unidas para garantizar la entera cooperación de las
partes, fueron quizás factores determinantes en la
dimisión del Señor Baker. Esa dimisión fue
interpretada por el gobierno de Marruecos como el " resultado de la
tenacidad de la diplomacia marroquí".
Su Enviado Personal, cuya renuncia al cargo lamentamos
profundamente, ha dejado, sin embargo, a las Naciones Unidas un
valioso legado, su Plan de paz, el cual allana el terreno para
una solución política y duradera al conflicto. Pero mas
aun, ha dejado su juicio personal acerca de las verdaderas razones que
motivaron el fracaso actual del proceso de paz. En su entrevista
televisada el 19 de agosto de 2004, en el canal televisivo americano
PBS, el Señor Baker dijo:
" Durante 10 o 11 años Marruecos anunció publica y
privadamente que quería el Plan de arreglo, que
quería la celebración del referéndum, pero al
final, justo después de concluida la lista del cuerpo electoral,
cuando los votantes fueron identificados, Marruecos dijo, pues bien, el
referéndum ya no es aplicable, y por ello ya no estamos
dispuestos a seguir en la aplicación
del plan de Arreglo ".
Y en relación al rechazo de Maruecos al Plan de Paz, el Sr.
Baker, dijo: " Los marroquíes concluyeron que no estaban
dispuestos a asumir siquiera el riesgo de una votación bajo
estas circunstancias." El Sr. Baker, fue incluso mas allá, al
corazón del conflicto al decir: : "... No conozco apenas
ningún Estado en el mundo respetuoso del derecho internacional,
que haya reconocido las reivindicaciones de Marruecos sobre el Sahara
Occidental. Marruecos nunca obtendrá la estampa de la legalidad
internacional para su ocupación del territorio a menos que
logre acuerdos que pueda bendecir la comunidad internacional”.
Excelencia,
El gobierno de Marruecos, en lugar de reconsiderar su actitud
intransigente, ha entrado en un curso de acción que, si no es
revertido, podría sumergir a toda nuestra región en una
situación peligrosa cuyas consecuencias nadie puede ahora prever.
El vergonzoso intento marroquí de desviar la
atención de la comunidad internacional de la verdad, buscando un
“chivo expiatorio” a su inaceptable política de
obstrucción a los esfuerzos de las Naciones unidas, constituye
un peligroso paso hacia lo desconocido que condenamos
enérgicamente.
En su reciente memorando dirigido a Su Excelencia en previsión
de la consideración por el Consejo de seguridad, en las
próximas semanas, de la situación relativa al Sahara
occidental, Marruecos trata de culpar a uno de los observadores del
proceso de paz en un claro intento de falsificar los hechos y la propia
naturaleza del conflicto del Sahara Occidental, inscrito como problema
de descolonización en las agendas tanto de la Asamblea General
como del mismo Consejo de Seguridad.
Su Excelencia y su Enviado Personal, tras asumir su cargo como
Secretario general, habían solicitado de los dos países
vecinos, Argelia y Mauritania, que contribuyeran en el éxito de
sus esfuerzos para la superación del estancamiento del proceso
de aplicación del Plan de arreglo.
Ambos países fueron asociados en este esfuerzo como "
observadores". Como establecido en los párrafos 5 y 7 de su
informe S/1997/742, de septiembre de 1997, Usted había
establecido las normas fundamentales que las partes habían
aceptado cuando el señor Baker había iniciado su
misión.
En el marco de dichas normas, las negociaciones directas serian
entre el Frente POLISARIO y el Reino de Marruecos, identificados como
las dos partes en conflicto. Argelia y Mauritania están
señaladas como " observadoras " que deberían ser
informadas de toda evolución en el proceso, y que
únicamente tomarían parte en las discusiones en aquellos
asuntos que les afecten"directamente”. Estos asuntos están
relacionados con la repatriación de los refugiados y con
el confinamiento de las tropas.
El intento marroquí de transformar un problema de
descolonización que concierne al pueblo saharaui y al gobierno
de la potencia ocupante, en una disputa "bilateral" con uno de los
observadores del proceso de paz constituye una prueba adicional de la
carencia de buena fe, y constituye un estratagema ridículo al
que se recurre para tratar de, una vez mas, engañar
al pueblo marroquí y a la comunidad internacional. Rechazamos
enérgicamente esta actitud que no es seria ni responsable ni
podrá cambiar la percepción de las Naciones Unidas acerca
de la verdadera naturaleza del conflicto y acerca de los medios para
resolverlo.
Señor Secretario general,
En este contexto, el Frente POLISARIO quiere reiterar una vez mas su
bien conocida posición,
1.- Las Naciones Unidas consideran que el conflicto del
Sahara Occidental es un problema de descolonización que
opone el pueblo saharaui al Reino de Marruecos, ocupante ilegal del
Territorio, en los términos definidos por las resoluciones
de la Asamblea General 3437(1979) y la resolución 3580 (1980),
es el ocupante ilegal del Territorio.
2.- Por consiguiente, el ejercicio por parte del pueblo
saharaui de su derecho a la autodeterminación a través de
un referéndum libre y regular, era y continua siendo el
procedimiento legal en manos de las Naciones unidas para una
solución pacifica del conflicto.
3.- Las dos formulas principales para lograr este
propósito, aprobadas por el Consejo de seguridad son el
Plan de Arreglo, complementado por los Acuerdos de Houston, el
cual fue aceptado por el Frente POLISARIO y por el Reino de Marruecos,
y el Plan de Paz actual.
El cese el fuego fue aceptado por ambas partes como un paso hacia
la celebración del referéndum de
autodeterminación y, por ello aquél no debe ser disociado
de éste.
En otros términos, la presencia de las Naciones Unidas en
el Sahara occidental, no puede ser transformada por la
obstrucción marroquí del proceso de paz, en una simple
observación de una ocupación colonial.
Si Marruecos persiste en su rechazo al Plan de paz bajo el falaz
pretexto de que no lo ha aceptado, le correspondería entonces al
Consejo de Seguridad disuadir a Marruecos a que acepte la
reanulación del proceso de aplicación del Plan de
arreglo, ya que éste fue y sigue siendo una
solución política mutuamente aceptada.
Esta misma posición fue reafirmada a su Representante Especial,
Señor Álvaro de Soto.
El Frente POLISARIO esta dispuesto a continuar su cooperación
con Usted y con el Consejo de seguridad de las Naciones unidas con el
propósito de aplicar el Plan de Arreglo o el Plan de paz. Ambas
formulas fueron el resultado de largas negociaciones auspiciadas por
tres Secretarios generales de las Naciones unidas y por su Enviado
Personal. Creemos que no hay lugar para continuar otras
discusiones. Ya es hora de aplicar lo que se ha conseguido tras 18
años de ingentes esfuerzos humanos y de mas de 700 millones de
dólares en ellos invertidos.
Le agradecería altamente si el contenido de la presente carta
constase como anexo en su próximo informe al Consejo de
Seguridad como documento que recoge la posición
oficial del Frente POLISARIO.
Le ruego, Señor Secretario general, aceptar la expresión
de mi mas alta consideración.
Mohamed Abdelaziz, Secretario general
del Frente POLISARIO." (SPS)
SPS RASD/
SUDÁFRICA/ARGELIA El Presidente M'beki
reitera el apoyo de su país a la descolonización del
Sáhara Occidental
Pretoria, 06/10/2004
(SPS) El Presidente de la República Sudafricana, Thabo
M'beki, afirmó el martes en Pretoria que su país
seguirá dando su apoyo a la causa del Sáhara Occidental,
subrayando el derecho del pueblo saharaui a la
autodeterminación.
En una alocución pronunciada con ocasión de la cena que
ofreció en honor del Presidente de la República Argelina,
Abdelaziz Buteflika, que visita su país, el Presidente
M'beki afirmó que su país ha esperado 10 años en
lo relativo al asunto del Sáhara Occidental para
decidir su reconocimiento porque "la solución ha tardado en
venir".
Recuérdese que Sudáfrica anunció su reconocimiento
de la RASD el pasado 15 de septiembre, junto al establecimiento de
relaciones diplomáticas entre ambos países “con efecto
inmediato”. (SPS)
SPS
RASD/ÁFRICA/SOLIDARIDAD La UPJ y la CNASPS piden a la
comunidad internacional que se movilice en favor de la
autodeterminación del pueblo saharaui
Argel, 06/10/2004 (SPS) La Unión Panafricana de la Juventud
(UPJ) y el Comité Nacional Argelino de Solidaridad con el Pueblo
Saharaui (CNASPS), expresaron el miércoles en Argel su apoyo al
derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, pidiendo a
la comunidad internacional que se movilice por la organización
de un referéndum en el Sáhara Occidental.
Durante la ceremonia de creación de un Comité Africano de
Solidaridad con el Pueblo Saharaui, por iniciativa de la UPJ, el
secretario general de esa organización, Sr. Makento López
y el representante del CNASPS reclamaron “de la comunidad internacional
y en particular de la Asamblea General de las Naciones Unidas que sigan
apoyando la causa saharaui, en cuanto asunto de descolonización,
y se movilicen por la autodeterminación del pueblo saharaui”.
Las dos organizaciones afirmaron en un comunicado conjunto su “apoyo a
un arreglo rápido y duradero del asunto del Sáhara
Occidental, conforme a la legalidad internacional”, a través de
“la organización de un referéndum de
autodeterminación libre y regular”, informó el
miércoles la agencia de prensa argelina APS.
Exhortaron al Consejo de Seguridad de la ONU a trabajar con vistas a
que Marruecos acepte “la puesta en práctica del plan de Paz para
la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental”
elaborado por James Baker.
Este comité africano de solidaridad servirá “para hacer
presión sobre Marruecos para resolver el conflicto del
Sáhara Occidental”, declaró el secretario general de la
UPJ, Sr. Makento López, añadiendo que “la solución
de este asunto pasa por la descolonización del Sáhara
Occidental”.
El secretario general de la organización juvenil indicó
que antes de fin de año tendrá lugar una reunión
entre todos los actores del movimiento de solidaridad africana con el
pueblo saharaui, para “poner las bases de una plataforma común
de solidaridad a nivel de todo el continente africano”.
Makento López dirigió además un mensaje de
“felicitación y agradecimiento” a los presidentes Abdelaziz
Buteflika y Thabo M’beki por “su compromiso en favor de la paz en
África”.
La UPJ fue creada en noviembre de 2003, durante un congreso que se
celebró en Windhoek (Namibia), y es heredera del Movimiento
Panafricano de la Juventud, que fue fundado en 1963.
Durante este congreso actual, la UPJ ha adoptado por unanimidad dos
resoluciones sobre el asunto del Sáhara. La primera,
recordó el Sr. López, “saluda que el Consejo de Seguridad
hubiera adoptado la resolución 1495” que respalda el Plan de Paz
elaborado por James Baker, y la segunda “llama a Marruecos a que
aplique las resoluciones adoptadas por la comunidad africana e
internacional que consagra el derecho del pueblo saharaui a la
autodeterminación a través de un referéndum libre
y regular”. (SPS)