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Edicion en castellano, original francés

SPS
RASD/MARRUECOS/MEDIOS
El Presidente de la República Saharaui concede una entrevista al diario marroquí Al Bidaoui

04.11.04



Chahid El Hafed, 04/11/2004 (SPS) El Presidente de la República Saharaui, Mohamed Abdelaziz, ha concedido una entrevista al diario marroquí Al Bidaoui, que la publicó el pasado martes, en la que clarifica la postura del Frente Polisario acerca de las negociaciones directas con Marruecos, las perspectivas de solución del conflicto, su visión de las relaciones futuras entre Marruecos y un Sáhara Occidental independiente,los últimos altercados verbales entre la prensa marroquí y la argelina.

Este es el texto completo de esta entrevista de la que el diario no ha publicado más que cuatro respuestas de las siete preguntas a las que respondió el Presidente de la República Saharaui. El texto ha sido traducido del árabe y ahora al español por SPS.

Pregunta :
Algunos observadores creen saber que la situación actual del conflicto del Sáhara, caracterizada por la escalada entre Marruecos y Argelia, desvela el verdadero desafío del conflicto, y que el frente Polisario no es más que un juguete detrás del cual Argelia  oculta su conflicto con Marruecos. ?Cuál es vuestra opinión sobre esto?

Respuesta del Presidente de la República Saharaui:
Primero, quisiera felicitar al diario “Al Bidaui” por la ocasión que nos ofrece para expresar nuestra postura y nuestras opiniones directamente al hermano lector marroquí sin sujetarse a malas interpretaciones, lejos de los altercados verbales y demás palabras y calificativos incompatibles con la amplitud de dos pueblos hermanos, condenados a vivir, antes o después, cogidos de la mano, en paz y como buenos vecinos.

Permítanme también presentar mis calurosos saludos al hermano pueblo marroquí, cuando los aproximamos al último decenio del señalado mes del ramadán, Dios quiera renovarlo para nosotros y para los pueblos de la región y los demás pueblos árabes e islámicos, con mayor alegría y felicidad.

Para responder a su pregunta de forma precisa, sería necesario recordar algunas realidades, que en todo momento han sido ocultadas a la opinión pública marroquí y que son indispensables para conocer los datos básicos del conflicto existente en el Sáhara Occidental desde hace unos tres decenios, entre el Gobierno de Marruecos y el Frente Popular para la Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro (Frente Polisario).

Ustedes no ignoran, como ocurre con todo el mundo, que el Frente Polisario se constituyó en mayo de 1973 para presidir la lucha del pueblo saharaui por la autodeterminación y la independencia, en un momento en que el Sáhara Occidental estaba aún bajo la ocupación colonial española. Y como fruto de la lucha del pueblo saharaui en el marco del “Movimiento de Liberación del Sáhara” que fue abortado tras las sangrientas manifestaciones de Zemla que fueron reprimidas por el ejército español el 10 de junio de 1973, y el relevo que de ese grupo hizo el Frente Polisario, España se vio forzada a aceptar la voluntad de la comunidad internacional, expresada en los textos de la Asamblea General de la ONU que en la resolución 2071 del 16 de diciembre de 1965 expresaron la necesidad de la descolonización del Sáhara Occidental.

Madrid informó entonces al Secretario General de la ONU, el 20 de agosto de 1974, a través de una carta del Representante Permanente de España en la ONU; Jaime de Piniés, que “el Gobierno español tiene la intención de organizar un referéndum, bajo la égida y las garantías de la ONU, durante los primeros meses del año 1975, fecha que permitirá que se tomen las medidas necesarias para permitir a los habitantes autóctonos del territorio disfrutar de su derecho a la autodeterminación con toda libertad, conforme a la resolución 3162 del 14 de diciembre de 1973”.

A partir de ahí, nuestros hermanos de Marruecos, ayudados en esto por el régimen de Uld Daddah en Mauritania, comenzaron a manifestar una intención belicosa hacia el pueblo saharaui, que se tradujo a continuación por la guerra y los diferentes episodios catastróficos que todos conocéis.

La guerra fue impuesta a nuestro pueblo a pesar de la claridad de las resoluciones y las posturas de las instancias internacionales. Precisamente sería importante aquí recordar los términos del veredicto del Tribunal Internacional de Justicia emitido el 16 de octubre de 1975, que siempre ha sido y sigue siendo sometido a desnaturalizaciones y otras interpretaciones, lejos de la realidad, por
ciertos medios políticos marroquíes.

En efecto, a petición de Marruecos y Mauritania, la Asamblea General de la ONU, por su resolución 3292 (1974), encargó al Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) que emitiese un parecer consultivo sobre la naturaleza de las relaciones entre el territorio del Sáhara Occidental por un lado, y el reino de Marruecos y el conjunto marroquí por otro, con todo lo que de ello pudiera deducirse para la aplicación del principio de autodeterminación.

El parecer consultivo del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya será emitido el 16 de octubre de 1975, reafirmando textualmente en el capítulo 162 de su veredicto que “los materiales e informaciones traídos a conoci-miento del Tribunal no establecen la existencia de ningún vínculo de sobera-nía terri-torial entre el territorio del Sáhara Occidental por una parte, y el reino de Marruecos o el conjunto mauritano por otra. El Tribunal no ha comprobado la existencia de vínculos jurídicos de tal naturaleza que puedan modificar la aplicación de la resolución 1514 (XV) en cuanto a la descolonización del Sáhara Occidental y en particular la  aplicación del principio de auto-determinación mediante la expresión libre y auténtica de la voluntad de las poblaciones del territorio". Dejo al hermano pueblo marroquí el cuidado de meditar sobre ese texto y formarse su opinión.

La misma resolución de la ONU (3292 / 1974, nota de la redacción) había enviado igualmente y en la misma época una Misión de Investigación al Sáhara Occidental y a los tres países vecinos, Argelia, Marruecos y Mauritania. El informe de esa misión, publicado el 11 de octubre de 1975, sólo cinco días antes del veredicto del TIJ, reafirmó en varios pasajes que “las personas encontradas por la Misión en el interior del territorio y fuera de éste han reafirmado su apego a los objetivos del Frente Polisario por la independencia del territorio”. Y antes de cerrar esta parte histórica, es oportuno recordar la resolución 2983 de la Asamblea General de la ONU el 14 de diciembre de 1972, que reafirmaba el derecho inalienable del  pueblo saharaui a la autodeterminación y a la independencia, conforma a la resolución 1514 de la Asamblea General, así como la legitimidad de su lucha por gozar del  su derecho a la autodeterminación y a la independencia, invitando a todos los países a proporcionar todo el apoyo material y moral a su lucha.

Todos estos acontecimientos se desarrollaron mientras Argelia no tenía ninguna relación con el conflicto del Sáhara Occidental, y esos mismos textos son suficientes para fustigar las afirmaciones de los que en todo momento intentan equivocar al hermano pueblo marroquí sobre la fecha del nacimiento del Frente Polisario y la historia de su lucha por la liberación del Sáhara Occidental del colonialismo español entonces y de la ocupación marroquí después. Nunca hemos sido y nunca seremos un juguete en manos de nadie.

Partiendo des esos antecedentes históricos y jurídicos, la comunidad internacional ha llegado hoy a conclusiones claras y a verdades bien establecidas :

1- El asunto del Sáhara Occidental es un problema de colonización que debe encontrar su solución a través del respeto del principio de autodeterminación, a través de que se organice un referéndum libre, justo y regular del pueblo saharaui por el cual pueda escoger su porvenir y decidir el estatuto definitivo del territorio.

2- El conflicto del Sáhara Occidental se desarrolla entre dos partes claramente definidas y bien precisas en las resoluciones y documentos de la ONU y del Consejo de Seguridad, a saber, el Frente Polisario y Marruecos. Los cascos azules, es decir, las tropas de la ONU, se encuentran sobre el terreno para interponerse entre dos ejércitos : las fuerzas armadas reales marroquíes y el ejército saharaui. Su misión consiste en supervisar el alto el fuego en el marco de la misión de la MINURSO, abreviatura que significa Misión de las Naciones Unidas para un Referéndum en el Sáhara Occidental.

3- El asunto del Sáhara Occidental es un problema internacional y la presencia marroquí en el territorio es una presencia colonial. Es por esto que sigue figurando hasta el día de hoy en el orden del día de la IV Comisión de la ONU, la de Descolonización, y en el orden del día de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad. Es preciso añadir también que desde que este asunto fue planteado en los años sesenta y hasta la última resolución adoptada en octubre de 2004, todas las resoluciones de la ONU y las del Consejo de Seguridad reafirman que la base de la solución sigue siendo la descolonización y el derecho a la autodeterminación.

Los amantes de la guerra que accionan hoy las palancas de la escalada y que se empeñan en vano en desnaturalizar el conflicto entre Marruecos y el Frente Polisario sobre el tema del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, en realidad no hacen más que profundizar los sufrimientos de los dos pueblos, saharauis y marroquíes, y posponer un destino común de fraternidad, de complementariedad,de desarrollo y de democracia, que los una a semejanza con los pueblos de la región.

Pregunta:
Ustedes han mantenido una serie de negociaciones bilaterales secretas y otras públicas entre ustedes y Marruecos en el interior de éste y fuera del reino. Esos encuentros bilaterales ?no les han animado a seguir con intentos serios para encontrar una solución aceptable por las dos partes y que preserve el honor de todos?

Respuesta del Presidente de la República Saharaui :
A decir verdad, nuestra experiencia en las negociaciones con Marruecos no nos anima demasiado en ese sentido, a pesar de lo cual siempre hemos estado y seguiremos estando abiertos al diálogo y a las negociaciones. Sin embargo, seguimos esperando que llegará un día en que el espíritu de la sabiduría, la apertura, el positivismo y la verdadera voluntad política de solución pasarán por delante del espíritu de desigualdad, del chauvinismo y de la negación de los compromisos.

Bastaría echar una mirada retrospectiva a nuestra experiencia en ese sentido para concluir por qué no estamos muy animados a negociar con el Gobierno marroquí. En 1978, con la mediación del antiguo presidente de Mali, Musa Traore, emprendimos en Bamako negociaciones con el Gobierno marroquí, que en principio deberían desembocar en cosas serias hasta tal punto que el rey de Marruecos, Hasán II, intervino para temporizar los ardores de uno de sus colaboradores que encarnizarse con los miembros de la delegación del Gobierno mauritano que había sustituido al de Uld Daddah, que había venido para informarse de su voluntad de renunciar a toda ambición sobre el territorio, y recalcó : “A veces es preciso ser flexible para evitar romperse”.

Desgraciadamente, ese ambiente positivo no debía durar, a causa del fallecimiento del Presidente argelino Huari Bumedian (Dios guarde su alma) del cual nuestros hermanos del Gobierno marroquí creyeron deducir el final de la lucha del pueblo saharaui y se precipitaron a poner fin a las negociaciones.

Cinco años después, en 1983, convinimos un encuentro en Argelia que nuestros hermanos marroquíes boicotearon rápidamente porque acababan de firmar el Tratado de Ujda para la unión con Libia, lo cual Rabat consideró que iba a ser el final de la lucha del pueblo saharaui, que había sido “abandonado” por Libia.

En 1989 se repitió igualmente el mismo guión en el propio Marruecos, probando así la falta de una voluntad política suficiente para llegar a una solución, cuya principal causa eran algunos cálculos falsos, estrechos y efímeros. La historia debería probar a continuación que no influenciaron en absoluto la lucha del pueblo saharaui por su autodeterminación y su independencia. Muy al contrario, marcaron hitos de desafío y de abnegación.

Hay que recordar aún que desde la firma del Plan de Arreglo de la ONU en 1991, que se produjo después de largas y ásperas negociaciones directa e indirectas entre las dos partes, y después de los Acuerdos complementarios de Houston en 1997, que se produjeron también después de varias rondas de negociaciones directas entre las dos partes bajo los auspicios del que fue Enviado Personal de la ONU, James Baker, nuestro cansancio fue aumentando tras la negativa de Marruecos de los acuerdos a los que habíamos llegado. Incluso últimamente, y a través de la carta dirigida el 2 de agosto de 2004 el rey de Marruecos, Su Majestad Mohamed VI, por el presidente sudafricano Thabo Mbeki, anunciando la intención de su país de reconocer a la República Árabe Saharaui Democrática y establecer con ella relaciones diplomáticas, el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Mohamed Benaissa, aterrizó en Pretoria llevando una proposición del Gobierno marroquí de entablar negociaciones directas con el Frente Polisario. Aceptamos entonces desplazarnos hasta la capital sudafricana para mantener negociaciones directas con el patrocinio del Presidente Mbeki y bajo la égida de la ONU con una delegación marroquí. Nos vimos sorprendidos, como todo el mundo por otra parte, cuando el Gobierno marroquí se desdijo de sus compromisos una vez más.

Pregunta:
Partiendo del hecho de que los últimos pasos del conflicto del Sáhara conducen al estancamiento, ?cuál es su opinión sobre unas negociaciones bilaterales directas entre las dos partes en conflicto : Marruecos y el Frente Polisario?

Respuesta del Presidente de la República Saharaui:
Como acabo de decirle, ha habido negociaciones directas e indirectas entre las dos partes, Marruecos y el Frente Polisario, secretas y públicas, a instigación de partes diversas y bajo la égida de la ONU. Hemos firmado el Plan de Arreglo de ONU y OUA y los acuerdos de Houston. Recientemente, a través de los esfuerzos del Secretario General y de su Enviado Personal, la comunidad internacional ha llegado a la conclusión de que el “Plan de Paz para la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental”, después de todos estos años y turnos de negociaciones, constituye la solución óptima que toma en consideración las preocupaciones de las dos partes. Por todo eso, pues, las negociaciones en sí mismas no son un objetivo.

De lo que tenemos necesidad hoy es de una voluntad política real de encontrar una solución justa y definitiva al conflicto del Sáhara Occidental , conforme a los principios y a la legislación internacional y principalmente la que se refiere al inalienable derecho de los pueblos a la autodeterminación, aplicándose a poner en práctica lo que hemos convenido en nuestra calidad de dos partes en conflicto y que ha sido consagrado por la comunidad internacional.

Me imagino que si llegamos a escuchar la voz de la sabiduría y medimos los largos años de guerra, los huérfanos que ha creado y los miles de millones de dólares que se han invertido para financiar el genocidio, y respondemos al llamamiento de un porvenir de fraternidad y de asistencia mutua al que aspiran nuestros pueblos, el camino de la paz estará abierto para todos.

Pregunta:
El Plan Baker ha conocido varios desarrollos y las partes en conflicto han expresado posiciones contradictorias que van de su rechazo a su aceptación y a su enmienda. ?Cuán es su verdadera posición sobre ese Plan, y acaso están ustedes dispuestos a vivir bajo la soberanía marroquí durante un periodo intermedio de cinco años?

Respuesta del Presidente de la República Saharaui:
Hemos aceptado el Plan Baker, llamado “Plan de Paz para la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental”, adoptado por el Consejo de Seguridad en su resolución 1495 (2003). Y en realidad, su manera de plantear la pregunta no es apropiada cuando dice usted que hay posiciones contradictorias que van del rechazo a su aceptación y enmienda. Que sepamos no hay más que dos posiciones. La posición de Marruecos que rechaza el Plan y la posición del mundo entero, incluyendo al Frente Polisario, que ve en ese Plan una aproximación equilibrada para solucionar el conflicto.

Sin embargo, debo permitirme señalarle que el Plan Baker responde a los intereses de la parte marroquí más que a los de la parte saharaui, en el sentido de que impone a los saharauis cinco años de autonomía bajo la autoridad marroquí, además de un margen muy ancho en la lista de electores que deben participar en el referéndum y que decidirán sobre el estatuto definitivo del territorio, en comparación con los que están habilitados a votar por la lista establecida por la Comisión de Identificación de la ONU, sin contar que añade una tercera pregunta insólita, que permite elegir la autonomía además de la independencia y la integración.

Así pues, la pregunta que se plantea es saber hasta qué punto los saharauis están dispuestos a aceptar la autonomía durante cinco años, pero la pregunta pertinente es más bien la de saber : ?por qué a pesar de todo esto sigue Marruecos rechazando el Plan Baker?, ?Por qué no aprovecha Marruecos la ocasión para crear un clima nuevo de colaboración con la parte saharaui y aplicarse a borrar las secuelas de esta guerra que ya ha durado demasiado? ?Por qué Marruecos no nos da la ocasión de trabajar juntos para poner término a la tragedia de la división, del derribo y la destrucción del muro de defensa marroquí, protegido con armas y cuajado de minas, que divide el Sáhara Occidental y a su pueblo en dos partes? ?Por qué no acepta Marruecos unirse a la legalidad internacional trazada por el Plan Baker para poner fin a la tragedia de los presos, de los prisioneros y de los desaparecidos a lo largo de estos 29 años? ?Por qué se empe?a en alzar una muralla sobre el camino que conduce a la apertura de una nueva página entre los dos pueblos hermanos y vecinos? ?Por qué en lugar de responder a la llamada de la paz aceptando las resoluciones internacionales de paz, se empe?a en mover las cosas a la misma casilla de partida en 1975, cuando sus fuerzas ocuparon militarmente el Sáhara Occidental? Y además de todo eso, ?qué teme de la expresión libre y democrática de los habitantes del Sáhara Occidental a los que la legislación internacional les concede ese derecho?

Pregunta :
Argelia ha expresado su apoyo a la proposición de partición que nos lleva a pensar en los Acuerdos de Madrid de 1975. ?Cuál es su opinión sobre esos Acuerdos y sobre la posición de Argelia acerca de dichos Acuerdos y sobre la partición del territorio?

Respuesta del Presidente de la República Saharaui:
La partición fue hecha por el Gobierno marroquí cuando aceptó dividir el territorio con el régimen de Uld Daddah el 14 de noviembre de 1975, hasta el punto de que firmó con dicho país otros acuerdos sobre las nuevas fronteras. Nosotros rechazamos categóricamente los Acuerdos de Madrid movidos por la nueva colonización del Sáhara Occidental que empezó el 31 de octubre de 1975, y renovamos nuestra determinación a modificar la situación que engendraron. Los Acuerdos de Madrid son la prueba de la corta visión de la administración colonial española y de nuestros dos vecinos del norte y del sur en su momento, que marginaron a nuestro pueblo arrebatándole su derecho a la autodeterminación, desafiando así de forma flagrante las resoluciones de la Asamblea General de la ONU, del Consejo de Seguridad, del informe de la Misión Investigadora de la ONU y el dictamen consultivo del TIJ.

En lo que respecta a Argelia, nadie puede creer que mantenga la idea de una partición. Si tuviera ambiciones sobre el Sáhara Occidental, hubiera pedido, como han hecho otros países limítrofes, su parte del pastel en los Acuerdos de Madrid.

Pero Argelia no acepta que se despoje al pueblo saharaui de sus derechos, y desde el principio ha adoptado una posición de principio en armonía con los ideales por los cuales tuvo que pagar el tributo de un millón y medio de mártires. La acogida que dio a millares de refugiados, niños, mujeres y ancianos que huían los horrores de la guerra es una postura honorable registrada en su archivo. De la misma forma, su apoyo a la legítima lucha del pueblo saharaui por recobrar sus derechos no es sorprendente, sabiendo que es el mismo principio que ha adoptado ante todos los asuntos registrados en la ONU bajo la rúbrica de descolonización y autodeterminación.

Pregunta :
El conflicto argelino-marroquí se remonta al comienzo de los años sesenta del siglo pasado. ?Piensa usted que Argelia apoya al Frente Polisario financieramente, por las armas y aplicando todo su potencial diplomático nada más que por Allah? ?No tiene Argelia ambiciones en las que los dirigentes del Frente Polisario debieran pensar seriamente?

Respuesta del Presidente de la República Saharaui:
Hubo una vez en el año 1963 una guerra que estalló entre Argelia y Marruecos por causa de las fronteras. Ahora, gracias a Dios, eso es pasado después de que los dos países han llegado a un acuerdo según el cual hay que respetar las fronteras heredadas del colonialismo, conforme al Derecho Internacional. No pienso que nadie tenga ningún interés en resucitar el pasado alimentando el odio para matar los sueños del mañana. Nosotros, como Argelia, Marruecos, Mauritania y el resto de los pueblos de la región, no tenemos otra elección que el de ponernos de acuerdo y marchar cogidos de la mano para afrontar los desafíos del futuro y asumir nuestras responsabilidades históricas en provecho de las futuras generaciones. Y ?quién sabe? quizá llegue el día en que las fronteras no tengan ya ningún sentido. Para construir una base sólida hacia esa etapa, es necesario empezar a arreglar muy rápidamente nuestros problemas sobre bases jurídicas justas, conforme a la hora de la democracia en la que vivimos.
Todo retraso en la puesta en práctica del derecho humano y democrático del pueblo saharaui a la autodeterminación será considerado como un crimen contra ese futuro común de que hemos hablado.

Sin embargo, quisiera esclarecer al pueblo marroquí que la posición de Argelia para con el Sáhara Occidental no es el fruto de un vacío , de un interés cualquiera o de un capricho personal. Es una postura conforme con las resoluciones internacionales que exponen este asunto como un problema de descolonización que de be solucionar a través del respeto al derecho de autodeterminación.

Si damos crédito a los rumores puestos en marcha por ciertos medios marroquíes según los cuales Argelia tendría ambiciones sobre el Sáhara Occidental, no sería ninguna sorpresa oír clamar un día que Argelia tiene ambiciones sobre otros lugares del mundo en los que apoya histórica y jurídicamente problemas parecidos al asunto del Sáhara Occidental, incluso si están geográficamente lejos de ella, por ejemplo Sudáfrica, Namibia, Palestina, Timor Oriental, Belize, Surinam y otros.

Pregunta :
Si el Sáhara Occidental vuelve a Marruecos, ?usarían ustedes las armas contra él, o bien volverían a sus casas y se resignarían a la nueva situación?

Respuesta del Presidente de la República Saharaui :
Para nosotros el Sáhara Occidental sólo puede volver a sus habitantes que tienen el derecho de autodeterminación y es ese pueblo el que debe decidir lo que quiere. Hemos dicho ya que respetaremos esa voluntad. Por el contrario, estamos dispuestos y somos capaces de seguir la lucha hasta que nuestro pueblo goce de su derecho en completa libertad y no somos los únicos en mantener esa posición.

El mundo, la legalidad y el Derecho Internacional están de nuestro lado desde la resolución de la ONU en 1966 hasta la resolución 1570 del Consejo de Seguridad que acaba de ser adoptada hace unos días y que hace de la autodeterminación la conditio sine qua non de toda solución. Nos hemos visto reconfortados en esto por el hecho de que ningún país del mundo reconoce a Marruecos su soberanía sobre el Sáhara Occidental, considerado como territorio no autónomo, como bien afirmó el señor Hans Corel en su dictamen jurídico 161/2002 del 29 de enero 2002.

Ningún país del mundo reconoce a Marruecos su soberanía sobre el Sáhara Occidental, incluyendo a los Estados Unidos de América, que el 20 de julio de 2004 declararon por boca de su Secretario de Comercio, Robert Zulick, que “los acuerdos de libre cambio firmados con Marruecos no incluyen el Sáhara Occidental, porque los EE UU no reconocen a Marruecos su soberanía sobre ese territorio”.

El Gobierno marroquí ha aceptado últimamente una posición peligrosa rechazando el referéndum y el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, sabiendo que es la base sobre la que todos hemos trabajado : las partes en conflicto, Marruecos y el Frente Polisario desde comienzos de los años 80, así como la ONU desde los años 60. ?Acaso Marruecos piensa que el pueblo saharaui, el Derecho Internacional y el mundo pueden aceptar este viraje espectacular tan peligroso y respaldar sencillamente la ocupación marroquí del Sáhara Occidental? ?No se da cuenta el Gobierno marroquí de que esta utopía prolonga más la tragedia y amenaza con una escalada de inestabilidad a toda la región?

La justicia de nuestra causa le ha valido el apoyo de millones de simpatizantes a través de todos los continentes y en el interior mismo de Marruecos, cuyo pueblo aspira con optimismo a construir con nosotros unas relaciones de buena vecindad, fraternidad y cooperación.

Desde vuestra tribuna hago un llamamiento a la vanguardia marroquí, a sus hombres de cultura y a los que tienen la suficiente claridad como para abstenerse de lanzarle al pueblo marroquí contraverdades y mentiras. No pienso que se equivoquen como las personas elementales por la mistificación y el bloqueo en los medios de comunicación que ha convertido en tabú el asunto del Sáhara Occidental. Estoy seguro de que conocen el asunto del Sáhara con todos sus detalles y aprecian en su justo valor la realidad saharaui, consagrada por el Frente Polisario como una realidad irreversible política, social e internacional.
Sin embargo, no es un espejismo ya que es un movimiento apegado a los principios de la libertad, la democracia y la legalidad, que concede a la mujer el puesto que le corresponde y que cree en la coexistencia positiva entre los pueblos.

Es hora ya de reconocer esta secular realidad saharaui y acabar con la mentira y la propaganda de que es victima el pueblo marroquí desde el comienzo del conflicto, que presenta al Estado saharaui como perjudicial a los intereses nacionales de Marruecos y de su pueblo. Desmentimos esas afirmaciones y por el contrario afirmamos a nuestros hermanos marroquíes que nuestro proyecto
de Estado saharaui está basado sobre una visión global que garantiza los intereses de todos, y como Estado será capaz de participar positivamente en la complementariedad, la democracia y el desarrollo de la región.

Una vez más, permitidme expresar al hermano pueblo marroquí mis mejores sentimientos de amor y de respeto, como en nombre del pueblo saharaui quisiera aprovechar esta tribuna para formular nuestros sinceros sentimientos de fraternidad, afirmándole que no albergamos hacia él más que sentimientos de amor y respeto, le deseamos progreso y felicidad y aspiramos, como él,
a que la paz, la seguridad y la estabilidad vuelvan a esta región de forma que garanticen los intereses de los pueblos de la región y la unidad del Magreb árabe. (SPS)

010/090/100 041150 NOV. SPS

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