SPS FRENTE
POLISARIO/ANIVERSARIO
El pueblo saharaui no puede quedarse con los brazos cruzados, advierte
el Presidente de la República Saharaui
Texto
completo del discurso del Presidente
21.05.05
Tifariti (Territorios liberados),
21/05/2005 (SPS) El Presidente de la República Saharaui,
Mohamed Abdelaziz, advirtió el sábado en Tifariti que el
pueblo saharaui " no puede quedarse siempre con los brazos cruzados",
reclamando del Consejo de Seguridad de la ONU que sea fiel "al
compromiso de culminar la descolonización del Sáhara
Occidental", con el fin "de evitar que la región entre de nuevo
en un torbellino de inseguridad y de inestabilidad".
Este es el texto completo del discurso del Presidente de la
República, pronunciado con ocasion de las festividades que
conmemoran el 32º aniversario del nacimiento del Frente Polisario
al que ha tenido acceso SPS.
"En el nombre de Dios, Clemente y
Misericordioso,
Honorables huéspedes,
Combatientes del Ejército de Liberación Popular Saharaui,
Señoras y Señores,
Hoy se cumplen treinta y dos años transcurridos desde el
desencadenamiento de la lucha armada que ha mantenido el pueblo
saharaui bajo la conducción del Frente Popular para la
Liberación de Saguia El Hamra y Río de Oro (Frente
Polisario) para hacer valer sus legítimas aspiraciones y ejercer
su inalienable derecho a la autodeterminación y a la
independencia.
En el momento en que celebramos este acontecimiento decisivo de la
historia de nuestro pueblo, es necesario glorificar a nuestros
mártires que han jalonado el camino ante nosotros con su propia
sangre, a la cabeza de los cuales está el mártir de la
libertad y de la dignidad, El Uali Mustafa Sayed, Dios guarde su alma.
En esta misma ocasión quisiera saludar especialmente a los
combatientes del Ejército de Liberación Popular Saharaui
(ELPS), esos héroes que, hoy como ayer, están instalados
en el frente de guerra en los territorios liberados, con todo lo que
eso supone de abnegación, de sacrificio, de resistencia y de
gloria, de lo que puede dar testimonio esta parcela liberada de nuestro
territorio en que nos encontramos hoy. Esos mismos combatientes que
siguen estando más decididos que nunca a defender nuestros
avances y dispuestos al sacrificio para culminar la liberación
de la patria. Quisiera felicitarlos en este memorable aniversario, que
coincide con el Día del ELPS.
En esta misma circunstancia, queremos expresar nuestra solidaridad y
nuestro firme apoyo a nuestros valientes compatriotas en los
territorios ocupados y al sur de Marruecos, que durante más de
29 años han podido desafiar los intentos marroquíes que
pretendían alterar la auténtica originalidad de la
persona saharaui, y han sabido afrontar las múltiples
campañas de represión, suplicio y persecución, que
se materializan aún hoy contra los activistas saharauis de los
Derechos Humanos, quienes sólo han salido reforzados en su
convicción, su patriotismo, sus objetivos y su resistencia.
Señoras y Señores,
En un espacio de tiempo muy corto, la revolución saharaui ha
conseguido poner la primera piedra de un proyecto de sociedad moderna,
basada sobre los principios de la democracia y el respeto de los
Derechos Humanos, abierta al mundo y fundamentada en la buena vecindad,
el respeto mutuo y la coexistencia entre las religiones y las culturas.
Una sociedad que respeta a la mujer que goza de todos sus derechos.
Igual que el hombre, ha ocupado un lugar preponderante a todos los
niveles, políticos, parlamentarios y administrativos, en el seno
de nuestra joven República.
No podemos enumerar en un corto discurso los importantes avances
conseguidos en el campo de lo político, militar,
diplomático y social, tanto al nivel de la salud, la
enseñanza, la educación como la cultura, en condiciones
extremadamente difíciles y en un tiempo récord, gracias a
los gigantescos esfuerzos realizados por el pueblo saharaui y con el
indefectible apoyo de los amigos de nuestro pueblo y su solidaridad con
nuestra justa causa.
En este momento en que hoy nos encontramos en Tifariti, en los
territorios liberados, tenemos a nuestro lado a centenares de estos
amigos que vienen de Argelia, país de un millón y medio
de mártires, país con posiciones de principio
históricas junto a causas justas del mundo, bajo la
dirección de Su Excelencia nuestro respetuoso hermano y amigo el
Presidente Abdelaziz Buteflika.
De Sudáfrica, el país de Nelson Mandela y de Oliver
Tambo, símbolos de la lucha por la libertad en África y
en todo el mundo, hoy tenemos entre nosotros igualmente al embajador de
este país que presenta sus cartas de credenciales en la ciudad
liberada de Tifariti.
De España, hay que contar también con la presencia masiva
del movimiento asociativo solidario y activo en su apoyo a la causa
saharaui, que rechaza toda posición oficial de su Gobierno que
no tiene en cuenta el derecho del pueblo saharaui a la
autodeterminación y a la independencia.
Y finalmente de Europa, nuestros amigos aquí presentes, que
fustigan toda postura europea que apoya la ilegal ocupación
marroquí del Sáhara Occidental o participa en el saqueo
de las riquezas pesqueras o del subsuelo saharaui sin el consentimiento
de su pueblo.
Os saludamos a todos vosotros, que habéis venido de todas partes
para uniros a esta concentración saharaui y para participar en
una manifestación popular pacífica que denuncia un crimen
contra la Humanidad y una vergüenza para este mundo del siglo 21,
me refiero al muro alzado por las fuerzas de ocupación
marroquí, que divide el Sáhara Occidental, a su pueblo y
su territorio con una horrible muralla de soldados, un talud de arena,
piedras, armamento y millones de minas anti-personas, prohibidas por
las convenciones internacionales.
Este muro, el más largo del mundo, el desmantelamiento del cual
reclamamos hoy de forma semejante al muro de Berlín, no es
más que la cara visible de los odiosos crímenes
contra la Humanidad cometidos por las autoridades
marroquíes de ocupación contra miles de inocentes,
mujeres, niños y ancianos durante treinta años de
colonialismo.
Señoras y Señores,
Desde hace treinta años el pueblo saharaui ha tenido que
recurrir a la lucha armada después de que las autoridades
coloniales de aquel tiempo se negaran a aceptar una solución
pacífica, precisamente tras el pacífico alzamiento de
Zemla el 17 de junio de 1970, que se saldó con una hecatombe
para los ciudadanos saharauis inocentes, a la cabeza de los cuales
estaba el héroe y simbólico líder que fue Mohamed
Sidi Brahim Basiri.
La continuidad de la lucha armada contra la ocupación
marroquí, legítima y apoyada por la comunidad
internacional, encuentra sus causas en la negativa del Gobierno
marroquí a responder a los repetidos llamamientos
pacíficos y a las advertencias fraternales que le ha dirigido el
pueblo saharaui para que se abstuviera de internarse en esa aventura
colonial.
Siempre hemos optado por la solución pacífica, hemos
creído en ella y seguimos creyendo. Queremos una solución
democrática justa. Todo lo que pedimos es que se deje a las
urnas ejercer como árbitro entre los dos beligerantes, el Frente
Polisario y el Gobierno marroquí, permitiendo al pueblo saharaui
expresar su voluntad que le confieren el Derecho y las convenciones
internacionales.
Partiendo de la peligrosa postura de Marruecos, expresada oficialmente
desde abril de 2004, de rechazar el principio de un referéndum y
el de la autodeterminación para culminar la
descolonización del Sáhara Occidental, que es la base
principal del acuerdo que motivó el alto el fuego, y
considerando que la comunidad internacional no ha tomado aún una
postura firme contra esta rebelión contra la legalidad
internacional, el pueblo saharaui no puede quedarse indefinidamente con
los brazos cruzados. Luchará por hacer valer sus derechos
nacionales por todos los medios legítimos, entre ellos la vuelta
a la lucha armada.
En este momento en que nuestras manos siguen tendidas para una paz
verdadera, justa y duradera, hacemos un imperioso llamamiento al
Gobierno marroquí para que escuche la voz de la sabiduría
y se ponga de acuerdo con la legalidad internacional aplicando las
resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de la
ONU, para no perder la ocasión de paz que le abre el “Plan de
Paz para la autodeterminación del pueblo saharaui”, Plan Baker.
De igual forma, hacemos con insistencia un llamamiento a la comunidad
internacional, representada por el Consejo de Seguridad y por la ONU,
para que asuma sus responsabilidades y sea fiel al compromiso de
culminar la descolonización del Sáhara Occidental, de
permitir al pueblo saharaui que ejerza su derecho a la
autodeterminación y evite que la región entre de nuevo en
un torbellino de inseguridad y de inestabilidad.
Una vez más, agradezco infinitamente a todos los
huéspedes de nuestro pueblo que hayan soportado la fatiga del
viaje para participar con nosotros en este aniversario. Felicito a
nuestros ciudadanos allí donde se encuentren, en los campamentos
de refugiados, aquí en los territorios liberados, en los
territorios ocupados y en otros lugares de la diáspora, y
renuevo una vez más mis felicitaciones a los combatientes por el
día del ELPS.