El municipio de Montellano desarrolla en los campamentos de refugiados saharauis un proyecto de formación de jóvenes con el apoyo de la Diputación de Sevilla

Diariodesevilla.es/  MONTELLANO   MARTA FRANCO     

Los campamentos de saharauis refugiados en Tinduf son unos de los enclaves a los que la Diputación de Sevilla destina un especial esfuerzo a la hora de aportar ayuda, a través de su área de Cooperación Internacional.

Así, dentro de la convocatoria de subvenciones para los ayuntamientos de la provincia de Sevilla, el municipio de Montellano está desarrollando en estos campamentos un proyecto de formación de jóvenes, con el apoyo de la Diputación de Sevilla y la colaboración de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla (AAPS-Sevilla), que es quien ejecuta este proyecto.

En concreto, se trata del proyecto denominado Capacitación para el empleo en el sector artesanal de jóvenes saharauis vulnerables, mayoritariamente mujeres, refugiados en Tinduf, por el que están recibiendo formación 21 chicas y chicos, en una proporción de 75/25, en las especialidades de Cerámica y Yesería, incluyendo en su programa de estudios materias enfocadas también a su capacitación personal e integración laboral (español, informática, desarrollo de proyectos, contabilidad, marketing). Además de este grupo, se benefician de forma directa de la actividad el equipo de maestros artesanos y el personal de apoyo, y de forma indirecta las personas y grupos vinculados o relacionados con el sector artesanal y el sector cultural saharaui, entre otros, las cooperativas artesanales, las comunidades educativas de las Escuelas de Arte, Música y Cine y en general, toda la comunidad refugiada.

El objetivo de este proyecto, de duración de un año, es “capacitar en el sector artesanal a la juventud saharaui vulnerable refugiada en Tinduf, compuesta mayoritariamente por mujeres, para facilitar su acceso a un empleo comprometido, digno y sostenible”, explican fuentes del área de Cooperación Internacional de la Diputación. Paralelamente, “se ven mejorados los derechos de las refugiadas y refugiados saharauis, por un mayor acceso a la formación, por la promoción de su Patrimonio Cultural material e inmaterial, y por el fortalecimiento del tejido empresarial, laboral, social e institucional”