ARGEL, 18/09/2007 (SPS) La tercera ronda de las
negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario, bajo la
égida de Naciones Unidas, para dar una solución política al
conflicto del Sáhara Occidental, tendrá lugar "probablemente en
diciembre en Ginebra", indicó el lunes el embajador saharaui en
Argel, Mohamed Yeslem Beissat.
El Enviado Personal del Secretario General de
la ONU para el Sáhara Occidental, Peter Van Walsum, "propuso
primero que se celebrasen a la vez la tercera y la cuarta ronda
de negociaciones en noviembre en Ginebra", declaró el embajador
saharaui durante una rueda de prensa en Argel.
El Frente Polisario "aceptó esta proposición,
pero Rabat la ha rechazado, con el pretexto de la celebración de
las elecciones legislativas" en Marruecos, que se desarrollaron
el 7 de septiembre pasado, añadió. La tercera ronda tendrá
lugar, pues, "probablemente en diciembre", explicó.
Como se sabe, Marruecos y el Frente Polisario
mantuvieron los días 18-19 de junio, y luego los días 10-11 de
agosto, dos rondas de negociaciones para una solución política
al conflicto del Sáhara Occidental, en Manhasset, cerca de Nueva
York, bajo los auspicios de la ONU.
Estas negociaciones directas entre las dos
partes se produjeron como respuesta a la invitación del
Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, mandatado por el
Consejo de Seguridad para encontrar una salida a este conflicto,
que ha durado ya 32 años.
Hacía siete años que Marruecos y el Frente
Polisario no se habían reunido ante una mesa de negociación.
Recuérdese que el Consejo de Seguridad de la
ONU aprobó el pasado 30 de abril la resolución 1754 sobre el
Sáhara Occidental, en la que pedía a Marruecos y al Frente
Polisario que "entablasen de buena fe y sin condiciones previas,
negociaciones directas con vistas a llegar a una solución
política justa y mutuamente aceptable, que garantice el derecho
del pueblo saharaui a la autodeterminación".
Preguntado sobre el balance de las dos rondas
de negociaciones en Manhasset, Beissat estimó que "se necesitan
aún otros encuentros entre las dos partes para que pueda haber
un avance".
"Es posible obtener un avance si la comunidad
internacional, sobre todo las grandes potencias, especialmente
Estados Unidos, Francia y España, toman sus responsabilidades y
empujan a Marruecos a entablar verdaderas negociaciones" con el
Frente Polisario, explicó.
"Hasta ahora, Marruecos no ha hecho más que
reafirmar su plan de autonomía para el Sáhara Occidental,
fingiendo olvidar que ningún país del mundo, y menos aún la ONU,
le reconoce una soberanía sobre ese territorio", mantuvo.
Marruecos "debe ser consciente de que estas
negociaciones constituyen una verdadera oportunidad para la paz
y que no debe pisotearlas como no ha dejado de hacer desde hace
más de treinta años", dijo refiriéndose al Plan de Paz de la ONU
de 1990 y al Plan Baker de 2003, "que fueron el presagio para
una solución definitiva del conflicto", pero que Rabat rechazó.
Marruecos, "que gasta 3 millones de dólares
norteamericanos al día en sus tropas en el Sáhara Occidental, lo
ha intentado todo, de la guerra a la propaganda, pero no ha
conseguido imponer el hecho consumado colonial", señaló.
Solucionar el conflicto del Sáhara Occidental
"no es ni difícil ni imposible. No se trata ni de un conflicto
étnico, ni de un conflicto religioso o el de dos pueblos por una
sola tierra. Es un caso clásico de descolonización", afirmó.
"Es posible solucionar este conflicto en unas
pocas horas de democracia", a través de la organización de un
referéndum de autodeterminación, mantuvo Beissat.
Por otra parte, el diplomático saharaui estimó
que la victoria del partido del Istiqlal en las elecciones
legislativas marroquíes "es una mala noticia para las
negociaciones, así como para la paz y la estabilidad en la
región, porque fue la ideología de ese partido la que implicó a
Marruecos en su política expansionista", dijo.
La victoria del Istiqlal "significa el
resurgimiento de la ideología expansionista" en Marruecos,
estimó el embajador saharaui. Sin embargo, relativizó señalando
que "el verdadero poder en Rabat está entre las manos del rey,
ya que el Parlamento y el Gobierno no tienen más que un margen
de maniobra limitado". (SPS)
010/090/700 182207 SEPT. 07 SPS