Londres, 25/06/2007 (SPS) Docenas de
parlamentarios británicos han firmado una moción que considera
la proposición marroquí de autonomía "contraria a los principios
de la legalidad internacional".
Firmada hasta ahora por 38 parlamentarios de
los siete partidos presentes en el Parlamento, la moción
estipula que la Cámara de los Comunes, "que reconoce los
Derechos Humanos elementales al pueblo saharaui, expresa su viva
inquietud en cuanto a las flagrantes violaciones de los Derechos
Humanos perpetradas por las autoridades de ocupación marroquí en
el Sáhara Occidental, como demostró el informe de la misión del
Alto Comisariado de los Derechos Humanos el 8 de septiembre de
2006".
La moción reproducida por APS, señala que "la
proposición de autonomía presentada por Marruecos está en
contradicción con los principios de la legalidad internacional".
El texto pide al Gobierno británico que
intervenga ante el Gobierno marroquí para "respetar los Derechos
Humanos saharauis".
En la moción se pide también que el Gobierno
británico "siga apoyando activamente los esfuerzos con vistas a
encontrar una solución justa y duradera que prevea el derecho
inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación de
acuerdo con el plan de arreglo de Naciones Unidas y el plan
Baker aprobado por unanimidad en el Consejo de Seguridad".
Han firmado la moción parlamentarios del
Partido Laborista, del Independent Labour, del Partido
Conservador, del Plaid Cymru, del Scottish National Party y del
Social Democratic and Labour Party.
La moción, que actualmente está siendo firmada
en la Cámara de los Comunes, ha sido iniciativa de un grupo de
diputados encabezado por Jeremy Corbyn.
La semana pasada, Gran Bretaña reiteró su
apoyo a los esfuerzos de Naciones Unidas por encontrar una
solución "justa, duradera y aceptada por las dos partes que
reconozca al pueblo saharaui el derecho a la autodeterminación".
Fue la ministra de Asuntos Exteriores en
persona, Margaret Beckett, quien como respuesta a una pregunta
sobre la posición respecto al plan "de autonomía" marroquí,
reiteró ese apoyo.
Tradicionalmente es al ministro de Estado
encargado de los asuntos de Oriente Medio, del Norte de África y
de la seguridad internacional, Kim Howells, quien debe responder
a tales asuntos, lo que indica la importancia que Gran Bretaña
concede a su postura sobre el arreglo del conflicto del Sáhara
Occidental sobre la base de las resoluciones de la legalidad
internacional.
El pasado otoño hubo en la Cámara de los
Comunes un debate histórico sobre el asunto del Sáhara
Occidental. Varias docenas de diputados de diferentes partidos
firmaron una moción pidiendo al Gobierno británico que
presionase para conseguir que la Unión Europea corrija el
acuerdo de pesca firmado el año anterior con Marruecos y que
engloba las aguas territoriales del Sáhara Occidental.
De hecho, el acuerdo convierte a los países
europeos en cómplices del saqueo de las riquezas de un
territorio no autónomo, lo que contradice los principios del
derecho internacional. (SPS)
010/090/700 251810 JUN. 07 SPS