París, 16/06/2007 (SPS) Dos abogadas de los
Tribunales de París, Aline Chanu y France Weyl, que se
desplazaron del 6 al 9 de mayo último a El Aaiun y Smara como
observadoras del juicio del militante saharaui de los Derechos
Humanos Ennaama Asfari, piden que se refuerce la movilización a
favor del pueblo saharaui, y señalan la importancia de que estén
presentes observadores extranjeros en los juicios realizados
contra los saharauis, para informar sobre los atentados a los
Derechos Humanos.
En un informe que resume su experiencia,
realizado para la asociación francesa "Derecho y Solidaridad" y
para la Asociación Internacional de Juristas Demócratas (AIJD),
lo que les permitió igualmente realizar una investigación sobre
la situación de los Derechos Humanos, France Weyl y Aline Chanu
describen la "pesada" atmósfera que se respiraba en el juicio de
apelación del militante saharaui Ennaama Asfari, el 7 de mayo en
El Aaiun.
Este militante, hijo de un ciudadano que
estuvo desaparecido durante 16 años, fue condenado en primera
instancia por el tribunal de Smara, que lo acusó de "ultraje a
un agente y destrucción de bienes públicos", a la pena de dos
meses de cárcel.
"No sólo rechazó los hechos, sino que denunció
las condiciones en las que fue víctima de injurias y amenazas en
un control “llamado de rutina” en el puesto de policía de Smara
el 5 de enero de 2007, cuando estaba con sus suegros que habían
venido a reunirse con su familia", recuerdan.
"El juicio de apelación de Ennaama Asfari fue
el punto de partida de nuestra misión y la ocasión para realizar
una investigación más amplia durante la cual nos reunimos con
numerosas personas y asociaciones.
En esos tres días y tres noches en las que
fuimos acogidas por múltiples familias, fueron especialmente
intensas y ricas, con emociones manifiestamente compartidas por
nuestros interlocutores saharauis. Volvemos con el sentimiento
de haber sido investidas de una pesada responsabilidad, de tan
fuertes como son los atentados", informan las dos abogadas.
A esta "pesada atmósfera" y a las
"dificultades presentadas por los policías marroquíes a los
militantes saharauis a la entrada" del tribunal, las dos
juristas añaden otros hechos que sucedieron durante el juicio.
"Tras las exposiciones de los abogados,
Ennaama Asfari tomó la palabra con fuerza. El presidente intenta
interrumpirle, y cuando Asfari se calla, las mujeres lanzan sus
yuyús. La reacción es inmediata : la policía marroquí de
uniforme invadió la sala y cerró las puertas, los policías de
paisano que rodean al público se levantan y el presidente señala
con el dedo a un mujer para que salga a primer término donde es
arrastrada por un policía", describen France Weyl y Aline Chanu.
Continúan diciendo que "el intercambio es
rápido : el presidente la interroga violentamente y con
desprecio, le pregunta su identidad para dictársela a su
secretario. Tenemos la impresión de que va a ser juzgada sobre
la marcha, y posiblemente eso es lo que hubiera pasado si no
hubiéramos estado allí".
Aparte del juicio del militante saharaui y de
los atentados señalados durante el mismo, las dos juristas
informan de las esperas de los saharauis, que traducen su
situación. A este respecto, recuerda su encuentro con dos
representantes del colectivo de abogados saharauis, precisando
que “son unos 10 u 11 abogados militantes de los que 5 están
presentes en todos los juicios. Tres de ellos son antiguos
desaparecidos".
"Uno de los fines de nuestra reunión era que
nos informaran de las dificultades que encuentran a diario para
ejercer su profesión. Desean que se les informe de las
posibilidades de participación y de integrarse en asociaciones",
escriben las dos abogadas.
Señalan que "las presiones son más insidiosas
y se dirigen contra los individuos en su vida diaria : se les
sigue y se les vigila de forma permanente. Se controla de manera
sistemática todos sus desplazamientos, que son numerosos habida
cuenta del extenso territorio que tienen que cubrir".
Respecto a la presencia de los observadores en
los juicios, las abogadas estiman, recogiendo la opinión de sus
interlocutores, que esta presencia es "extremadamente importante
y molesta mucho a las autoridades marroquíes en la medida en que
esto de pone en peligro la imagen de desarrollo democrático que
Marruecos quiere dar a la comunidad internacional".
"Existe una demanda muy fuerte de los abogados
con los que nos hemos reunido de ser integrados en estructuras
internacionales tanto en cuanto apoyo como para ser tribuna"
señalan.
Las dos abogadas señalan los "atentados contra
los Derechos Humanos", citando el caso de familias de los presos
y el de familiares de desaparecidos, indicando que las
"manifestaciones de las madres de esos jóvenes desaparecidos son
violentamente reprimidas", como fue el caso "durante una
concentración el pasado 9 de abril que fue dispersada
brutalmente por la policía marroquí".
France Weyl y Aline Chanu precisan que "la
demanda formulada es la de una investigación independiente que
podría sobre todo recoger los testimonios evocados de la falta
de unas verdaderas condiciones de seguridad".
En Smara, se reunieron con familiares de
víctimas de minas anti-persona "puestas por el ejército marroquí
durante la guerra y después del alto el fuego", indican,
señalando que esas minas "estarían diseminadas especialmente en
las regiones de Smara, Dajla así como a lo largo del muro que
impide el paso entre los territorios ocupados y los liberados".
"La evolución de estos últimos días y la
intensificación de las detenciones y juicios va a obligar a una
movilización aún más importante, ya que es manifiestamente
indispensable que los observadores extranjeros puedan estar
presentes cada vez", concluyen France Weyl y Aline Chanu. (SPS)
020/090/700 161745 Jun. 07 SPS