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RASD/ESPAÑA

 Diputados españoles critican el "cambio radical" del Gobierno español sobre el Sáhara Occidental

Madrid, 31/05/2007 (SPS) Varios diputados españoles criticaron el miércoles el "cambio radical" en la postura del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero sobre el asunto del Sáhara Occidental, pidiendo a dicho Gobierno que desempeñe un papel "positivo" para arreglar el conflicto y "apoyar sin reservas la legalidad internacional".

Al hacer uso de la palabra durante la reunión de la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados (cámara baja del Parlamento), el coordinador general de Izquierda Unida, tercera fuerza política en España, Gaspar Llamazares, señaló que el Sáhara Occidental es la"’principal divergencia" que tiene su partido con el Gobierno de Zapatero.

"España, por primera vez, ha perdido su capacidad de diálogo con las partes" en conflicto, se lamentó, en presencia del secretario de Estado para Asuntos Exteriores, Bernardino León. Afirmó que la posición "parcial" del Gobierno español le ha llevado a incluir el Sáhara Occidental en su "agenda de relaciones con Marruecos, y no con el Magreb" y a "someter" el derecho internacional a esa orientación.

Llamazares, portavoz de Izquierda Unida en el Congreso, observó que el cambio de posición del Gobierno socialista es perceptible en la evolución del lenguaje utilizado. En ese contexto, precisó que "Marruecos, considerado antes potencia ocupante, es calificado ahora potencia administradora, el Frente Polisario, único y legítimo representante del pueblo saharaui, es sólo un movimiento independentista, y el referéndum de autodeterminación pasa a ser una opción entre otras".

A esto se añade, dijo, la abstención de España en la ONU y las declaraciones de Zapatero durante la reunión de alto nivel en Rabat, en la que estimó que el "plan de autonomía" marroquí podría constituir un "punto de partida" para encontrar una solución al conflicto.

"El Gobierno subordina su política sobre el Sáhara Occidental a sus relaciones con Marruecos. En esa política, la diplomacia de los intereses prima sobre la diplomacia de los valores", declaró, afirmando que "si el Gobierno español quiere recuperar su credibilidad y su capacidad de diálogo y de mediación en el conflicto y desempeñar un papel positivo, debe revisar su postura".

Por su parte, el diputado del Partido Popular (PP, principal partido de la oposición) Francisco Ricoma, denunció lo que calificó de "estrategia de la confusión" adoptada por el Gobierno socialista para "disimular el cambio radical" en su postura, a través de "declaraciones contradictorias".

"El PSOE, que apoyaba antes la causa saharaui, expulsa hoy de sus mítines a los simpatizantes de esta causa. Estáis frustrando las esperanzas del pueblo saharaui", afirmó el diputado del PP, quien estimó que el asunto del Sáhara Occidental es utilizado por el Gobierno como un "comodín en sus relaciones con Marruecos y Francia".

Francisco Ricoma señaló por otra parte que el "plan de autonomía" marroquí es "incompatible" con la resolución 1754 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en cuanto presupone la soberanía de Marruecos sobre el territorio, tesis que está "en contradicción con el parecer del Tribunal Internacional de Justicia", recordó.

En conclusión, el representante del PP pidió al Gobierno socialista que vuelva a la "posición tradicional" de España sobre el conflicto y que "apoye sin reservas la legalidad internacional y trabaje por la aplicación de las resoluciones de Naciones Unidas".

El diputado Luis Mardones, de Coalición Canaria, señaló también haber notado una "inclinación" del Gobierno español a favor de las tesis marroquíes. "Es esa la percepción que tenemos en las islas Canarias", dijo, formulando por otra parte el deseo de que Francia no haga una "interpretación pro- marroquí" de la resolución 1754.

En su respuesta a las observaciones de los diputados, el secretario de Estado para Asuntos Exteriores del Gobierno PSOE, Bernardino León, mantuvo que no ha habido cambio de posición por parte del Gobierno, remitiendo a los miembros de la comisión a las "declaraciones oficiales" suscritas por el Gobierno.

Afirmó que España apoya una "solución de acuerdo con la legalidad internacional y, por consiguiente, una solución justa, duradera, mutuamente aceptable y que respete el derecho a la autodeterminación".

Bernardino León calificó la resolución 1754, que pide negociaciones directas, de "una oportunidad histórica" para resolver el conflicto. Insistiendo en que España quiere "facilitar" esas negociaciones, indicó que según él, "no le corresponde decir cuál debe ser la solución al conflicto", añadiendo que esta solución debe sin embargo inscribirse "en el marco de las Naciones Unidas y de sus resoluciones". (SPS)

020/090/700 310950 Mayo 07 SPS


 

 

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