Nueva York, 06/06/2007 (SPS) El representante del
Frente Polisario ante las Naciones Unidas, Ahmed Bujari, ha
afirmado el miércoles ante el comité especial de descolonización
de las Naciones Unidas en Nueva York, que el pueblo Saharaui no
puede ser la excepción a la regla general, a la vigencia del
derecho de autodeterminación“.
“El referéndum de autodeterminación
preconizado por la ONU en el caso del Sahara occidental fue y
sigue siendo la única solución política mutuamente aceptable y
la única endosada por el Consejo de seguridad. Marruecos aceptó
esta solución y debe cumplir con su compromiso. Para el Frente
Polisario, en tanto que la otra parte en el conflicto y en el
proceso de paz, la vía del referéndum es algo necesario e
inevitable”, señala el representante del Frente Polisario.
Según el Bujari, el Polisario “pone en
relieve” su apoyo a las negociaciones directas pedidas por el
Secretario general y por el Consejo, que han de ser llevadas de
buena fe y sin condiciones previas.
“Deseamos que Maruecos acepte entrar de buena
en tales negociaciones”, indica el representante del Polisario
ante la ONU, añadiendo una serie de hechos que dijo “ponen en
duda la buena fe y la seriedad requeridas de Marruecos”.
En este sentido menciona las “actitudes de
obstrucción y de sabotaje” mostrada por este en el pasado, junto
con ciertos intentos de “mala fe” exhibidas durante el seminario
sobre descolonización organizado el año pasado en Fidji y el 21
de mayo en Grenada, y particularmente la “intensificación de la
represión” contra la población saharaui en las zonas ocupadas
así como la “violencia” desatada en las pasadas semanas por las
fuerzas marroquíes contra los estudiantes saharauis en las
universidades marroquíes.
Para el diplomático saharaui, el Comité
especial debe reforzar su vigilancia y seguimiento del proceso
de descolonización del Sahara occidental y hacer todo lo que
esté en sus manos para que esa descolonización tenga
efectivamente lugar en el marco del respeto de la legalidad
internacional aplicable a todo conflicto de descolonización,
particularmente, la aplicación de la resolución 1514 (XV) de la
asamblea general, que dio vida y existencia al Comité.
La continua ocupación colonial del Sahara
occidental por Marruecos constituye un “desafío a los principios
de la Carta de la ONU y a la autoridad y credibilidad de esta
organización”, además de que sigue siendo el “escollo primero” a
los objetivos establecidos por este Comité respecto a la
erradicación del colonialismo y un “obstáculo contra un futuro
mejor para los pueblos magrebinos”, subraya el representante
saharaui.
Texto completo de la intervención del
representante del F. Polisario Ahmed Bujari ante el comité
especial de los 24
Señora Presidente, honorables Miembros de la
Comisión, Quisiera antes que nada agradecerles, en nombre del
Frente Polisario, la oportunidad de estar hoy ante este
importante Comité encargado de la descolonización.
Señora Presidente, La continua ocupación
colonial del Sahara occidental por Marruecos constituye un
desafío a los principios de la Carta de la ONU y a la autoridad
y credibilidad de esta Organización y sigue erigiéndose en
obstáculo frontal a los objetivos establecidos por este Comité
respecto a la erradicación del colonialismo. Es hoy una
evidencia que Marruecos ha saboteado todos los esfuerzos que la
ONU había emprendido en las ultimas dos décadas con el propósito
de hacer culminar el proceso de descolonización del Sahara
occidental, como lo fue el Plan de arreglo, los acuerdos de
Houston y el Plan Baker. Al mismo tiempo, y en reflejo de
actitudes y conductas típicas de todo colonialismo, se entrega a
una política de violación de los derechos humanos en el
territorio bajo su ocupación ilegal y aplica una estrategia de
saqueo sistemático de las riquezas naturales del territorio.
Como resultado de la obstrucción marroquí a
todos los planes de paz elaborados por la ONU, el proceso de
descolonización del Sahara occidental, entró a partir del año
2004, en un peligroso estancamiento cuya prolongación amenazaba
con el retorno de los combates y el fin del alto el fuego en
vigor desde 1991 en tanto que elemento esencial del proceso
referendario al que Marruecos se había comprometido.
En abril del año pasado, el Secretario general
de la ONU presentó un informe al Consejo contenido en el
documento S/2006/249 sobre la situación relativa a la
descolonización del Sahara occidental. En dicho informe,
recuerda al Consejo que ningún país del mundo ha reconocido a
Marruecos su pretensión de soberanía sobre nuestro país. Al
mismo tiempo, el Secretario general considera que la ONU,
contrariamente a las pretensiones y deseos de Marruecos, no
puede endosar ningún Plan de paz para la autodeterminación del
pueblo Saharaui que excluya la opción de la independencia.
El Secretario general recomendaba que las dos
partes en el conflicto, el F. POLISARIO y el Reino de Marruecos,
iniciasen negociaciones directas bajo los auspicios de la ONU
para el logro de una solución política mutuamente aceptable que
asegure el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui.
También, el Secretario general dejaba
constancia de su profunda preocupación ante el deterioro de la
situación de los derechos humanos en el Sahara occidental. Estas
ideas y posiciones fueron igualmente reiteradas en el informe
posterior de octubre del año pasado y de manera particular en el
reciente informe de abril 2007 , donde el nuevo Secretario
general, señor Ban Ki-moon toma además nota del hecho de que las
dos partes han presentado propuestas políticas de solución al
conflicto.
La propuesta de la potencia ocupante consiste
básicamente en tratar de legitimar la ocupación ilegal de
nuestro país, a través de proponer una llamada “autonomía” en el
marco de una pretendida soberanía marroquí sobre el territorio.
De un lado, Marruecos no tiene ninguna soberanía sobre nuestro
país al que ocupa ilegalmente. El Sahara occidental no es una
provincia marroquí. Para la ONU, es un territorio no autónomo
bajo ocupación ilegal de Marruecos como lo define la resolución
3437 de la asamblea general. De otro lado, propuesta es
inaceptable ya que viola el principio de autodeterminación
recogido en la resolución 1514(XV) al querer imponer al pueblo
saharaui un sola opción, la de la anexión del Sahara occidental
a la potencia ocupante en detrimento de la opción legitima de la
independencia
La propuesta del F. POLISARIO, consiste sin
embargo en reafirmar la validez y necesidad de la celebración
del referéndum de autodeterminación donde el pueblo saharaui
tendría el derecho y la oportunidad de elegir entre todas las
opciones acordadas por las dos partes y endosadas por la ONU
desde el inicio del proceso de paz en 1991, incluida la de la
independencia. Si el referéndum conduce a la independencia, la
propuesta que hemos presentado, incluye la disposición de
establecer relaciones bilaterales privilegiadas entre los dos
países que abarcarían los campos económico, de seguridad y
comercial.
La propuesta del F. POLISARIO reafirma pues el
apego a la legalidad internacional respecto a un problema de
descolonización y ofrece a Marruecos las bases para unas
relaciones amistosas privilegiadas en el futuro. Estamos
convencidos de que la solución justa y duradera en el marco de
la legalidad internacional y el establecimiento de relaciones
amistosas especiales con la potencia ocupante, contribuirá no
solo en la consolidación de la paz y la seguridad en la región,
sino también, en la puesta en marcha del proceso de integración
magrebino, paralizado hasta ahora por la ocupación ilegal del
Sahara occidental por Marruecos.
En respuesta al Informe del nuevo secretario
general de la ONU sobre el Sahara Occidental, el Consejo de
seguridad adoptó el 30 de abril la resolución 1754(2007), en la
que el Consejo toma nota por igual de las dos propuestas y pide
a las dos partes que inicien negociaciones directas bajo los
auspicios de la ONU para llegar a una solución que asegure el
derecho del pueblo saharaui a la libre determinación.
Hemos puesto de relieve nuestro apoyo a las
negociaciones directas pedidas por el Secretario general y por
el Consejo, que han de ser llevadas de buena fe y sin
condiciones previas. Estas negociaciones están previstas para
que comiencen el día 18 de junio 2007 en Nueva York
Es nuestro deseo de que Maruecos acepte entrar
de buena en tales negociaciones. No obstante, la actitud de
obstrucción y sabotaje mostrada por Marruecos en el pasado,
junto a ciertas tentativas de mala fe exhibidas en el curso del
seminario sobre descolonización organizado el año pasado en
Fidji y el 21 de mayo de este año en la isla de Grenada y de
manera particular la intensificación de la represión contra las
poblaciones saharauis en las zonas ocupadas así como la
violencia desatada en las pasadas semanas por las fuerzas
marroquíes contra los estudiantes saharuis en las universidades
de ese país, son hechos que e fuerzan a pensar que la buena fe y
la seriedad requeridas de Marruecos para el éxito de las
negociaciones no están todavía presentes.
La reciente ola de represión desatada en los
centros universitarios marroquíes contra la población
universitaria saharaui complica gravemente el cuadro previo al
inicio de toda negociación seria y honesta. Decenas de estos
estudiantes fueron salvajemente golpeados, entre ellos la
estudiante Sultana Jaya, que por la violencia del asalto
policial y la crueldad de la golpiza de que fue objeto, perdió
el ojo derecho. Estos hechos no son aislados. En el año 2005 dos
ciudadanos saharauis fallecieron como consecuencia de la
brutalidad de las fuerzas de ocupación. Tumbas secretas de 50
saharauis que habían desparecido a principios de los 70 fueron
halladas en el sur de Marruecos por una instancia oficial
marroquí. Esta pudo haber sido también la trágica suerte corrida
por el resto de los desparecidos saharauis, entre ellos 526
civiles y 151 militares.
Gobiernos y Organizaciones humanitarias como
Amnistía Internacional, Human Rights Watch , Freedom House, la
Organización Mundial contra la Tortura, no han dejado de llamar
la atención del Gobierno marroquí para que respete los derechos
humanos en el territorio bajo su ocupación ilegal. La Alta
Comisaria de la ONU encargada de los Derechos Humanos envío en
mayo del 2006 una delegación al territorio Saharaui para
investigar la situación de los derechos humanos, concluyendo que
la violación existe y que ésta se deriva de la no aplicación del
derecho del pueblo saharaui a la libre determinación. Estamos
pues ante un cuadro típico de conductas coloniales, que se
sustentan en el desprecio y desafío a la legalidad
internacional.
Señora Presidente, honorables delegados
Las negociaciones directas solicitadas por el
secretario general y por el Consejo en su resolución 1754(2007)
del 30 de abril 2007 arriba mencionada constituyen una valiosa
oportunidad para alcanzar una solución pacífica, civilizada,
acorde con la legalidad internacional que ponga fin a una guerra
de ocupación colonial, motivada por ambiciones expansionistas
anacrónicas intentada no solo contra el pueblo saharaui sino
también contra otros países vecinos.
El Comité especial debe reforzar su vigilancia
y seguimiento del proceso de descolonización del Sahara
occidental y hacer todo lo que esté en sus manos para que esa
descolonización tenga efectivamente lugar en el marco del
respeto de la legalidad internacional aplicable a todo conflicto
de descolonización, particularmente, la aplicación de la
resolución 1514 (XV) de la asamblea general, que dio vida y
existencia al Comité.
El referéndum de autodeterminación preconizado
por la ONU en el caso del Sahara occidental fue y sigue siendo
la única solución política mutuamente aceptable y la única
endosada por el Consejo de seguridad. Marruecos aceptó esta
solución y debe cumplir con su compromiso. Para el Frente
Polisario, en tanto que la otra parte en el conflicto y en el
proceso de paz, la vía del referéndum es algo necesario e
inevitable.
La lógica política, la legalidad internacional
y una visión honesta y seria acerca del futuro de los pueblos de
nuestra región, recomiendan la aplicación de esta vía, ya que
nadie, incluida la potencia ocupante, debe cometer el error de
intentar determinar unilateralmente el futuro de un pueblo
objeto de una ocupación colonial sin consultar de forma valida a
dicho pueblo. Este error se cometió en 1975 al invadir y ocupar
militarmente Marruecos el Sahara occidental y sus consecuencias
trágicas son todavía tangibles.
El pueblo Saharaui, Señora Presidente, no
puede ser la excepción a la regla general, a la vigencia del
derecho de autodeterminación. Creemos que la paz en el marco de
la legalidad internacional es la única viable y posible. A ella
estamos dispuestos a llegar con la mirada puesta en un futuro
mejor para los pueblos Saharaui y marroquí y para el conjunto de
la región magrebina, pero la paz , como dijo el Presidente
mexicano, Benito Juárez, radica en el respeto al derecho ajeno
si se quiere que sea duradera. La paz en el Sahara occidental
pasa por un referéndum de autodeterminación. Muchas gracias.
(SPS) 070/090/000 062030 jun. 07 SPS