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Londres, 18/03/2007 (SPS) La causa
palestina y la saharaui presentan "puntos comunes", a pesar de sus
diferencias, especialmente "la esperanza de un regreso a pesar de
los años de andar errantes", señalado en un estudio realizado por
Randa Farah, investigadora de origen palestino en la Universidad de
Londres.
En dicho estudio, titulado "El patrimonio oral
en los contextos palestino y saharaui : Estudio comparativo", Randa
Farah, que enseña también en el Instituto Investigaciones Orientales
y Africanas, señala que "a pesar de los aspectos específicos de la
causa palestina, algunos aspectos de la "naqba", o catástrofe
palestina, se encuentran en la Historia contemporánea".
Entre los puntos de semejanza importantes pero
poco conocidos en este contexto comparativo, señala Randa Farah,
figura la lucha del pueblo saharaui por la autodeterminación.
"Palestinos y saharauis han visto abofeteados
sus derechos políticos, derechos que se derivan del hecho de que
constituyen dos Estados", añade la investigadora, que hace notar que
"existe una diferencia fundamental entre los dos casos, que es el
que los sionistas expulsaron a los palestinos de sus tierras para
sustituirlos con colonos judíos, mientras que el régimen marroquí
trabaja por anexionarse los territorios saharauis para asimilar a
sus habitantes a los ciudadanos marroquíes, rechazando el derecho de
los saharauis a la autodeterminación", lo que según la Carta de las
Naciones Unidas significa que este pueblo "tiene derecho a
establecer un Estado independiente si esa es la voluntad expresada
por la mayoría en un referéndum".
Algunos puntos de semejanza entre las causas
palestina y saharaui merecerían ser mencionados, precisa Randa Farah,
citando la institucionalización de relaciones entre las generaciones
y los sexos con el fondo de un conflicto de larga duración marcado
por la vida errante, el "muro de la vergüenza" (que parte en dos el
Sáhara Occidental), erigido por consejo de Ariel Sharon al rey
Hassán II a mitad de los años 80, y que ha dado nacimiento a una
nueva realidad a través de que ha animado a los colonos marroquíes a
establecerse en el Sáhara Occidental, así como las formas de
movilización, de organización y de resistencia (incluyendo el papel
de la juventud en las dos Intifadas), en los movimientos de
liberación palestino y saharaui".
"El patrimonio oral de los palestinos se
plantea como un discurso de memoria y reafirma que siguen teniendo
una tierra y derechos políticos y jurídicos a los territorios de
1948".
"A diferencia de los palestinos que antes de
la "Naqba" vivían en una sociedad agrícola, los saharauis han vivido
como beduinos nómadas que no tenían patrimonio escrito sino una
tradición oral que se transmite de una generación a otra a través de
la narración, la poesía y los cuentos".
"Sin embargo, el conflicto ha necesitado que
se rescriba la Historia oficial saharaui de forma más coherente, con
el fin de contraponerse a las tesis marroquíes e inculcar el
sentimiento de pertenencia nacional a las nuevas generaciones".
"Cada vez que se les pregunta sobre las
características de su cultura, los saharauis evocan varios factores
: le experiencia del colonialismo español, diferente del resto de
las experiencias coloniales del Norte de África, su dialecto llamado
El Hassaniyah, su modo de vida, sus tradiciones culinarias y de
vestimenta, sus cantos así como el estatuto de la mujer saharaui".
Por otra parte, la investigadora señala que
"no es sorprendente que el patrimonio oral de los refugiados
saharauis deje aparecer un ascenso del sentido crítico y la
reivindicación de un regreso a las armas tras el alto el fuego
firmado en 1991".
A semejanza de la Intifada palestina, "la
Intifada saharaui, desencadenada el 21 de mayo 2005 en los
territorios ocupados por Marruecos, se ha convertido en un punto de
solidaridad entre el exterior (campamentos de refugiados), y el
interior (Sáhara Occidental) y en alto lugar de patriotismo".
La tradición oral saharaui se resume, según la
investigadora, "en la forma como los saharauis sitúan su identidad
cultural y política en el seno del mundo árabe, ya que son una
nación arabo-musulmana".
El hecho de que los refugiados saharauis
expresen su cólera contra les Gobiernos árabes no es sorprendente,
señala el estudio, ya que la mayoría de los países árabes conocen
pocas cosas sobre su lucha mientras que algunos Gobiernos árabes se
alinean con la postura de Marruecos, y en cambio varios grandes
países africanos como Sudáfrica reconocen a la República Árabe
Saharaui Democrática.
"La tradición oral saharaui presenta algunas
semejanzas con la tradición oral palestina".
A este respecto, los saharauis evocan "la
partida" para designar el éxodo consecuencia de la invasión marroquí
en 1975, en lo que se parecen a los palestinos que, a su vez, hablan
de "naqba".
A diferencia del patrimonio oral palestino a
propósito del "retorno", que se refiere a la tierra y al pueblo, los
saharauis basan su retorno en la esperanza de establecer un Estado
independiente.
A pesar de varios decenios de vida errante, la
esperanza de un retorno permanece intacta en los dos pueblos.
Ese retorno tan esperado es un asunto común
basado en los derechos nacionales inalienables, concluye la
investigadora. (SPS)
020/090/700 191025 MAR. 07 SPS
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