|
Chahid El Hafed, 09/03/2007, (SPS)
Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades marroquíes que
pongan término a sus violaciones sistemáticas de los Derechos
Humanos en el Sáhara Occidental en una declaración hecha pública el
pasado lunes bajo el título : "Marruecos y Sáhara Occidental.
Es preciso que cese el hostigamiento judicial
a los saharauis que defienden los Derechos Humanos".
Este es el texto completo de la declaración
pública :
AMNISTÍA INTERNACIONAL Declaración pública
Index AI :
MDE 29/003/2007 (Public) Boletín n° :
024 ÉFAI 5 febrero de 2007 Marruecos y Sáhara
Occidental.
Es preciso que cese el hostigamiento judicial
a los saharauis que defienden los Derechos Humanos En vísperas del
juicio en El Aaiún contra Brahim Sabbar y Ahmed Sbai, defensores
saharauis de los derechos humanos, Amnistía Internacional ha
expresado su temor de que ambos estén sufriendo acoso judicial por
su labor de defensa de los derechos humanos y del derecho a la libre
determinación de la población del Sáhara Occidental.
Amnistía Internacional ha pedido garantías a
las autoridades marroquíes de que los procedimientos judiciales de
mañana se ajustan a las normas internacionales de imparcialidad
procesal.
No obstante, cree que estos dos hombres, que
llevan más de medio año detenidos, pueden ser presos de conciencia,
en cuyo caso deberían quedar en libertad de inmediato y sin
condiciones.
La preocupación de la organización es mayor si
cabe debido a que Brahim Sabbar ya ha sido condenado a dos años de
cárcel en otro juicio sobre la base de acusaciones que, en opinión
de Amnistía Internacional, probablemente fueron falsificadas.
Brahim Sabbar, secretario general de la
Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones Graves de Derechos
Humanos Cometidas por el Estado Marroquí, a quien Amnistía
Internacional conoce bien por su condición de veterano activista de
derechos humanos, se enfrenta junto con su compañero Ahmed Sbai a
los cargos de pertenencia a una asociación no autorizada e
incitación a actividades violentas de protesta contra la
administración marroquí del Sáhara Occidental.
Brahim Sabbar y Ahmed Sbai parecen haber sido
objeto de estas acciones por su labor de recabar y divulgar
información relativa a violaciones de derechos humanos en el Sáhara
Occidental, y también por defender públicamente el derecho a la
libre determinación del pueblo que habita ese territorio.
Fueron detenidos el 17 de junio de 2006 en un
puesto de control de la policía situado a la entrada de El Aaiún, en
el Sáhara Occidental, cuando regresaban en automóvil desde la
cercana localidad de Boujdour.
Allí, según han afirmado, habían estado
supervisando la creación de una oficina de su asociación. Poco
antes, en mayo de 2006, su asociación había publicado un informe de
121 páginas en el que se detallaban decenas de denuncias de
detención arbitraria y tortura o malos tratos a manos de las fuerzas
de seguridad en los últimos meses.
El juicio anterior contra Brahim Sabbar tuvo
lugar al poco tiempo de su detención. Se lo acusaba de agresión y
desobediencia a un agente de policía durante su detención, pero él
negó las acusaciones y sostuvo que en realidad habían sido los
agentes de policía quienes lo habían abofeteado e insultado a él,
además de propinarle patadas.
Otros defensores saharauis de los derechos
humanos han denunciado malos tratos parecidos o más graves en el
momento de su detención o durante el interrogatorio. Brahim Sabbar
fue condenado a dos años de cárcel el 27 de junio de 2006.
En el mismo juicio fueron declarados culpables
de los mismos cargos dos hermanos, Ahmed y Saleh Haddi, que viajaban
con Brahim Sabbar y Ahmed Sbai en el momento de la detención; al
primero lo condenaron a tres años de cárcel, y el segundo recibió
una condena condicional de un año de prisión.
Las condenas fueron confirmadas el 20 de julio
de 2006 en la vista de apelación. Amnistía Internacional expresó
diversos motivos de preocupación en relación con la imparcialidad
del juicio.
En particular, a la organización le preocupaba
que el tribunal hubiera desestimado las peticiones de los abogados
de la defensa para citar e interrogar a testigos a pesar de que eso
constituía un pilar del derecho de defensa.
De hecho, Brahim Sabbar afirmó que en ningún
momento le habían permitido leer y comprobar la exactitud del
registro de su entrevista con la policía, lo que supone un
quebrantamiento del derecho marroquí.
Por último, Amnistía Internacional hace un
llamamiento a las autoridades marroquíes para que dejen de
criminalizar la actividad pacífica del colectivo saharaui dedicado a
la defensa de los derechos humanos y en cambio protejan el derecho
de toda la población saharaui a expresar pacíficamente sus opiniones,
incluidas las relacionadas con el asunto del Sáhara Occidental, sin
miedo a sufrir represalias.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Brahim Sabbar y Ahmed Sbai Brahim Sabbar ha
sufrido persecución de las autoridades marroquíes en varias
ocasiones durante el último cuarto de siglo.
Fue detenido en 1981 a la edad de 22 años,
estuvo varios años recluido sin cargos ni juicio en varios centros
de detención secreta y quedó en libertad en 1991.
Las autoridades marroquíes nunca han dado una
explicación oficial de los motivos de su detención y desaparición
forzada, pero se cree que tuvieron que ver con sus actividades
pacíficas para reivindicar el derecho a la libre determinación de la
población del Sáhara Occidental.
En 2001, Brahim Sabbar estuvo entre los 36
defensores de los derechos humanos marroquíes y saharauis condenados
a tres meses de cárcel por “participar en la organización de una
manifestación no autorizada” en Rabat, capital de Marruecos, el 9 de
diciembre de 2000.
La concentración se había convocado para
reclamar el fin de la impunidad para los autores de abusos contra
los derechos humanos en el país. Él y otros fueron absueltos en
apelación.
Encontrarán más información al respecto en el
informe Marruecos y el Sáhara Occidental:
La libertad de reunión a juicio (Índice AI:
MDE 29/011/2001),web.amnesty.org/library/index/eslMDE290112001.
El año anterior a la detención de junio de
2006, hubo tres ocasiones distintas en que Brahim Sabbar fue
detenido, puesto bajo custodia para ser interrogado y liberado al
poco tiempo en relación con su labor de defensa de los derechos
humanos o su participación en manifestaciones contra la
administración marroquí del Sáhara Occidental. Desde el año 2000 no
se le concede el pasaporte.
Ahmed Sbai fue condenado a 10 años de cárcel
en 2003 por delitos que incluían la destrucción de propiedad pública.
La declaración de culpabilidad se basó en gran medida en una
“confesión” que, según afirmaba, le habían obligado a firmar durante
una sesión de interrogatorio en la que lo habían torturado
azotándolo con un cinturón de piel. Quedó libre en virtud de un
indulto real en 2004.
De acuerdo con la información recibida, Brahim
Sabbar y Ahmed Sbai están en huelga de hambre desde el 30 de enero
de 2007 junto a otros saharauis recluidos en la Prisión Civil de El
Aaiún para protestar por los abusos de los que afirman haber sido
objeto el 19 de enero de 2007.
Según el testimonio de familiares y amigos, la
administración penitenciaria convocó a decenas de policías
antidisturbios como medida de castigo, que procedieron a agredirlos
con porras y a confiscar algunas de sus pertenencias, incluidos
libros y mantas. La familia de Brahim Sabbar contó también que la
dirección de la prisión había ordenado que no recibiera visitas
familiares en un mes.
Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones
Graves de Derechos Humanos Cometidas por el Estado Marroquí La
Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones Graves de Derechos
Humanos Cometidas por el Estado Marroquí observa y documenta casos
actuales de violaciones de derechos humanos cometidas por las
autoridades marroquíes, y también reclama justicia para los
saharauis que fueron víctimas de desaparición forzada en décadas
anteriores, como Brahim Sabbar, y los familiares de aquellas
personas que continúan desaparecidas.
A pesar de ello, los obstáculos
administrativos a los que se enfrentan por motivos políticos han
impedido a Brahim Sabbar, Ahmed Sbai y sus compañeros registrar su
asociación.
Una misión de la Oficina del Alto Comisionado
de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que visitó el
Sáhara Occidental en mayo de 2006 puso de relieve este motivo de
preocupación.
En su informe confidencial, que ha sido
filtrado, concluía que se había impedido en la práctica el registro
de la Asociación ante las autoridades y señalaba que, según miembros
de la Asociación, las autoridades pertinentes se habían negado
reiteradamente a admitir el expediente y extender un justificante,
paralizando así el proceso administrativo.
La Asociación viene impugnando la denegación
del permiso desde hace unos dos años. El 21 de septiembre de 2006,
un tribunal administrativo anuló la decisión de las autoridades
locales de El Aaiún de no extender un justificante a la Asociación.
Sin embargo, representantes del Ministerio del
Interior marroquí dijeron a la misión de la ONU que el ministerio no
autorizaría las actividades de ninguna asociación que tuviera como
fin cuestionar la integridad territorial de Marruecos, en aparente
alusión a las opiniones de quienes integran tales asociaciones
saharauis que abogan por la independencia del Sáhara Occidental.
Otros defensores saharauis de los derechos
humanos A lo largo del último año y medio, la comunidad saharaui
dedicada a la defensa de los derechos humanos ha sido objeto de una
campaña coordinada de represión a manos de las autoridades
marroquíes.
Al menos ocho defensores saharauis de los
derechos humanos –entre ellos Brahim Dahane, compañero de Brahim
Sabbar y presidente de la Asociación Saharaui de Víctimas de
Violaciones Graves de Derechos Humanos Cometidas por el Estado
Marroquí– fueron encarcelados en 2005 por participar en protestas
contra la administración marroquí del Sáhara Occidental; en marzo y
abril de 2006 quedaron en libertad en aplicación de indultos reales.
Al igual que Brahim Sabbar y Ahmed Sbai,
parecía que habían sido objeto de estas acciones por su labor de
defensa de los derechos humanos y del derecho a la libre
determinación del pueblo del Sáhara Occidental.
Las autoridades marroquíes lo han negado y
afirman que todos fueron encarcelados por su participación en actos
delictivos, no por sus ideas.
Amnistía Internacional alberga profundos
motivos de preocupación respecto a la imparcialidad de sus juicios,
incluido el hecho de que algunas de las pruebas se vieran
contaminadas por denuncias no comprobadas de tortura y malos tratos,
y también el hecho de que no se permitiera a los acusados llamar a
declarar a testigos de la defensa.
Si desean más información, consulten el
documento público Marruecos y el Sáhara Occidental: Juicio de
defensor saharaui de los derechos humanos (Índice AI: MDE
29/007/2006), web.amnesty.org/library/index/eslMDE290072006.
Más recientemente, Ennaâma Asfari,
copresidente del Comité para el Respeto de las Libertades y de los
Derechos Humanos en el Sáhara Occidental, con sede en Francia,
recibió una condena condicional de dos meses de prisión el 15 de
enero de 2007 por “conducta insultante hacia un cargo público” y
“destrucción de propiedad estatal”.
Ha interpuesto recurso de apelación y
actualmente está en libertad en espera de que el tribunal lo
examine. A Amnistía Internacional le preocupa que puedan haberse
falsificado los cargos en su contra.
Ennaâma Asfari fue detenido el 5 de enero de
2007, y recluido hasta el 12 de enero, después de que los guardias
de seguridad de un puesto de control en las afueras de Smara, en el
Sáhara Occidental, interceptaron el vehículo en que viajaba con su
familia y le impidieron la entrada en la ciudad.
Según afirma, acompañó al personal de
seguridad hasta el puesto situado junto a la carretera y exigió
conocer los motivos de la prohibición, pero no le dieron explicación
alguna y, cuando insistió, lo acusaron de causar destrozos en una
mesa y una silla del puesto. En otras visitas recientes al Sáhara
Occidental había sufrido actos de hostigamiento.
La situación de los derechos humanos en el
Sáhara Occidental sigue siendo, en general, motivo de gran
preocupación.
La delegación de la ONU que visitó el lugar en
mayo de 2006 subrayó, en especial, que el pueblo saharaui tenía
gravemente coartado el ejercicio de su derecho a expresar opiniones,
a crear asociaciones y a celebrar reuniones, y que además estaba
siendo privado de su derecho a la libre determinación. (SPS)
060/090/100 090156 MAR. 07 SPS
|