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(Enviados
especiales)
Tifariti
(Territorios liberados, Sáhara Occidental), 28/02/2007 (SPS) La
Conferencia Internacional de Solidaridad con el Pueblo Saharaui
terminó sus reuniones el martes en Tifariti con la aprobación de un
programa de trabajo, cartas al Consejo de Seguridad, al Secretario
General de la ONU, a la Unión Europea y la Declaración de Tifariti.
Los
participantes en la Conferencia Internacional de Solidaridad con el
Pueblo Saharaui, realzada con la presencia del presidente de la
República Saharaui, Mohamed Abdelaziz, se han declarado
"convencidos" de que el camino refrendario sigue siendo el "único
medio pacífico, legal y unánimemente apoyado" por la comunidad
internacional para llegar a una "solución justa y definitiva" del
conflicto en el Sáhara Occidental.
En una
declaración hecha pública al final de las reuniones de esta
Conferencia, los asistentes han indicado haber estudiado
"profundamente" el estado actual del proceso de paz en el Sáhara
Occidental, y señalan que el objetivo explícito de ese proceso es
permitir al pueblo saharaui ejercer su derecho inalienable a la
autodeterminación a través de un referéndum organizado y supervisado
por la ONU.
Este plan
que recupera el contenido de las resoluciones aprobadas por la
Asamblea General de la ONU desde los años sesenta, reconoce que el
asunto saharaui es un problema de descolonización que no podrá ser
resuelto sin la aplicación de los principios del derecho
internacional.
En ese marco,
las Naciones Unidas habían reconocido y siguen haciéndolo, que
Marruecos mantiene una ocupación ilegal de un territorio que no le
pertenece y sobre el cual no puede ejercer ninguna soberanía.
A este respecto,
la Conferencia condena la política de ocupación y de opresión
impuesta por Marruecos en el Sáhara Occidental, de igual forma que
su estrategia encaminada a hacer fracasar los esfuerzos de la
comunidad internacional.
Su rechazo del
Plan de Arreglo y de los Acuerdos de Houston, así como su oposición
al Plan Baker de paz, aprobado por el Consejo de Seguridad en su
resolución 1495, constituyen "la prueba de una mala fe" y de "una
voluntad deliberada" de desafiar a la voluntad internacional que
reconoce al pueblo saharaui su legítimo derecho a la
autodeterminación, señalan los participantes venidos de distintos
países de África, de Europa, de Asia y de Latinoamérica.
Insistiendo en
que el estatuto definitivo del territorio saharaui es una
prerrogativa exclusiva de su pueblo, los participantes han señalado
que el proyecto unilateral marroquí de una "pretendida autonomía"
sólo busca "pervertir la legalidad internacional aplicable a un
asunto de descolonización".
A este respecto,
han expresado su extrañeza ante la postura de Francia, que ha
calificado de "constructivo" ese proyecto, cuando constituye una
"violación flagrante" del derecho internacional, estimando que dicho
país, Francia, "ganaría en credibilidad si utilizara su influencia
política y diplomática para obtener que Marruecos coopere con la ONU
para concretar el referéndum de autodeterminación".
Recordando a
España la responsabilidad política, jurídica y ética que tiene en la
tragedia por la que sufre aún el pueblo saharaui, la Conferencia ha
reclamado que este país revise so postura actual con el fin de
desempeñar el papel que le corresponde en cuanto antigua potencia
administrativa y contribuya así a una solución justa y definitiva
del conflicto.
Denunciando la
violación por Marruecos de los Derechos Humanos en el Sáhara
Occidental, la Conferencia, reclama que la ONU, especialmente su
Secretario General y su Consejo de Seguridad, le exijan al Gobierno
marroquí que respete sus compromisos contraídos en el marco del Plan
de Arreglo de 1991 y de los Acuerdos de Houston de 1997.
Los
participantes exigen del Gobierno marroquí que ponga fin a la
represión que practica contra la población civil saharaui, que
libere a todos los presos y que abra los territorios ocupados a los
observadores independientes y a las ONG.
Por otra parte,
la Conferencia ha rendido homenaje a Argelia por su apoyo a la lucha
legítima del pueblo saharaui, señalando que "esta posición constante
está inspirada en el apego indefectible de ese país a los valores y
a las enseñanzas extraídas de su lucha por la independencia".
Por último, la
Conferencia de Tifariti ha reafirmado su solidaridad plena y entera
para con la lucha del pueblo saharaui y ha decidido un plan de
acción encaminado a concretar esta solidaridad. (SPS)
010/TFR/000
282015 FEB. 07 SPS
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